CIUDAD DE MÉXICO.— La futbolista española de Tigres Femenil, Jenni Hermoso, volvió a ser víctima de violencia de género a través de redes sociales, luego de recibir amenazas de muerte e insultos tras el partido de ida de la semifinal del Apertura 2024 de la Liga MX Femenil, donde su equipo empató 1-1 contra Cruz Azul.
Al término del encuentro, Hermoso expuso en Instagram los mensajes agresivos enviados por el usuario identificado como ezack_mexa, nombre asociado a José Isaac García, quien le escribió: “Pinche pu… Vas a morir hija de pu…”.
La jugadora, campeona del mundo con España en 2023, decidió visibilizar el caso y publicó una captura del perfil del agresor. “Que se le vea bien la cara a esta gente, que con niños en una foto es capaz de hacer estas cosas”, comentó, en referencia a la imagen del usuario, donde aparece junto a un niño y un bebé.

No es la primera vez que Hermoso, de 35 años, enfrenta agresiones digitales de este tipo. En otras ocasiones también ha denunciado mensajes de odio y amenazas, especialmente desde que se hizo público el caso del beso no consentido por parte del entonces presidente de la Federación Española de Futbol (RFEF), Luis Rubiales, tras la final del Mundial Femenil de 2023.
¿Qué dijo Rubiales sobre Jenni Hermoso?
Las amenazas contra Hermoso surgieron pocos días después de que Luis Rubiales volvió a hablar públicamente sobre el caso del beso en la final del Mundial, asegurando que no pedirá perdón a la jugadora. En una entrevista en el programa español El Chiringuito, afirmó que “no fue una agresión sexual” y que él habría preguntado a Hermoso antes de besarla. “Yo le pregunté y ella me dijo ‘vale’”, aseguró.
Rubiales, quien fue condenado al pago de 10,800 euros por agresión sexual y suspendido por la FIFA durante tres años desde agosto de 2023, también afirmó que ha recurrido la sentencia ante el Tribunal Supremo de España. El exdirigente sostuvo que la polémica en su contra se utilizó políticamente y que su objetivo actual es “limpiar su nombre”.
Rubiales presentó el jueves su libro “Matar a Rubiales”, en el que promete defender su versión de los hechos. En entrevistas recientes insistió en que lo ocurrido tras el Mundial fue “desorbitado” y atribuyó la controversia a intereses políticos y mediáticos.
