Randy Arozarena les había prometido a sus grandes maestros yucatecos que si se topaba con una buena temporada en Grandes Ligas les obsequiaría un automóvil.

Así que el famoso beisbolista de los Marineros de Seattle, devacaciones en Yucatán en el receso de temporada, cumplió su palabra y entregó formalmente a Carlos Pérez Fernández, “Charlie”, y Edwin Solís Ballote, el “Sensei”, sendos vehículos.

Ambos llevan años siendo clave en el trabajo del cubano en la caja de bateo, con interacciones luego de cada partido.

Ahora que llegó a vacacionar con su familia, Randy fue a la jaula de bateo con Pérez Fernández y trabajó intensamente en detalles de su mecánica, algo que el yucateco sigue minuciosamente en cada turno que le ve en la Gran Carpa.

Randy es un gran tipo, como profesional y como persona. Un gran trabajador”, dijo Pérez Fernández.