Mike Vrabel, entrenador en jefe de los Patriotas de Nueva Inglaterra y Mike Macdonald, coach de los Halcones Marinos de Seattle, lideraron en esta temporada de la NFL el renacer de sus equipos, que ahora se encuentran en la antesala del Super Bowl XL.
Un año le bastó a Vrabel para acabar con tres campañas perdedoras consecutivas de los Patriotas, a los que metió en la final de la Conferencia Americana (AFC), que disputarán este domingo contra los Broncos de Denver.
En la campaña regular, el entrenador de 50 años llevó a los “Pats” al título de la División Este de la AFC, tras cinco temporadas, y tuvo un récord de 14 triunfos y tres derrotas, que los clasificaron a la postemporada por primera vez desde 2021.
En los playoffs, eliminaron a los Cargadores de Los Ángeles, en la ronda de comodines y después a los Texanos de Houston, en la ronda divisional.
Vrabel inyectó a sus jugadores fuerza mental y un juego duro, virtudes que lo caracterizaron como jugador en su etapa en Nueva Inglaterra, equipo con el que ganó tres anillos de Super Bowl junto al entrenador Bill Belichick y el quarterback Tom Brady.
Sin importar el resultado de cada juego, Vrabel espera a cada uno de sus 53 jugadores, al final del túnel, para darles una palmada o un cabezazo, al estilo de su pasado como apoyador, sin importar si termina con el labio ensangrentado, como le sucedió tras el triunfo ante los Texanos, el pasado domingo, cuando Milton Williams le chocó con el casco.
También hay que destacar su capacidad de potenciar a Drake Maye, joven pasador de 23 años que sin Vrabel, en 2024, sumó 2,276 yardas y 15 anotaciones. En esta campaña tuvo 4,394 yardas y 31 pases de touchdown.
Y ni hablar de su trabajo con la defensiva, que pasó de ser la número 22 en puntos recibidos en 2024, a la cuarta mejor este año.
Los mejores de la liga
Del otro lado, en la Conferencia Nacional (NFC) el trabajo de Mike Macdonald al frente de los Halcones Marinos, no es menor.
Su equipo regresó al partido por el campeonato de la NFC, en el que enfrentará a los Carneros de Los Ángeles, algo que no conseguía la franquicia desde la temporada 2014, cuando superó a los Empacadores de Green Bay.
Macdonald, de 38 años, sólo tardó dos años en convertir a Seattle en el mejor equipo de la NFC, en la que obtuvo el título del Oeste, que no lograba desde 2020.
Lo hizo con un equipo que construyó a la vieja escuela; con una agresiva defensiva que terminó la temporada regular como la que menos puntos recibió entre los 32 equipos, línea que será puesta a prueba este domingo ante los Carneros, que presumen la ofensiva más efectiva de la liga.
Su posición como el número uno de la NFC le permitió descansar en la ronda de comodines, algo que aprovechó para aplastar en la ronda divisional a los 49’s de San Francisco 41-6, resultado que significó su octava victoria consecutiva.
Su gran virtud está en la manera en que exprime el talento de sus jugadores.
Lo ha hecho con Sam Darnold, pasador de 28 años, que ha mostrado una consistencia que nunca se le vio con los Jets de Nueva York, las Panteras de Carolina, los Vikingos de Minnesota y los 49’s, sus equipos pasados.
Además de que ha potenciado las habilidades del corredor Kenneth Walker III, y del receptor Jaxon Smith-Njigba; así como del experimentado receptor Cooper Kupp y también del sorprendente receptor Rashid Shaheed, jugador clave en momentos críticos, para dar forma a la tercera mejor ofensiva de la liga.— EFE


