Jannik Sinner conversa con su entrenador Darren Cahill antes de una pausa por el fuerte calor
Jannik Sinner conversa con su entrenador Darren Cahill antes de una pausa por el fuerte calor

Jannik Sinner renqueaba y trataba desesperadamente de estirar los calambres en sus brazos y piernas. Había quedado en desventaja por un quiebre en el tercer set, cuando las reglas del calor extremo lo salvaron.

El juego se suspendió durante ocho minutos mientras se cerraba el techo en la Rod Laver Arena, y el dos veces campeón del Abierto de Australia regresó revitalizado.

Al borde de quedar sorpresivamente eliminado, Sinner ganó cinco de los siguientes seis games para llevarse el set contra Eliot Spizzirri, 85o. del ranking.

Hubo otro “descanso de enfriamiento” de 10 minutos entre el tercer y cuarto set —una concesión bajo la política de calor extremo— y Sinner regresó para agenciarse el triunfo por 4-6, 6-3, 6-4 y 6-4.

“Tuve dificultades hoy en el aspecto físico. Tuve suerte con la regla del calor”, aceptó Sinner, quien sufrió el sofocón de los primeros sets.

“Trato de mantenerme calmado incluso en un momento como este. Si él sigue jugando como estaba jugando, tal vez yo estaba bajando un poco, tal vez mi torneo terminaba hoy. No lo sé”.

Spizzirri fue magnánimo al respecto, añadiendo: “Así son las reglas del juego, y, ya sabes, tienes que vivir con eso”.

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