La selección mexicana derrotó 1-0 a Bolivia ayer en Santa Cruz, en su segundo partido del calendario, en su preparación rumbo al Mundial 2026.
El encuentro permitió al cuerpo técnico observar variantes, aunque quedó marcado por la lesión del defensor Israel Reyes, quien abandonó el campo tras recibir un fuerte golpe en un costado y salió en un carrito de asistencia.
El único gol llegó al minuto 68. Germán Berterame capitalizó un error del arquero Carlos Lampe, quien no logró despejar de forma adecuada un centro al área. El balón quedó a modo para el delantero resolviera con una media vuelta.
El atacante del Monterrey sumó su segundo tanto en ocho partidos con el Tri.
Antes de la anotación, los bolivianos mostraron mayor dominio del balón y estuvieron cerca de abrir el marcador en la segunda mitad.
En la recta final, los locales se quedaron con diez hombres por la expulsión de Robson Matheus, tras una dura entrada sobre Berterame que derivó en tarjeta roja directa, en el minuto 84.
Este resultado representó la segunda victoria del año para el Tricolor, luego del triunfo 1-0 ante Panamá el pasado jueves. Además, extendió su paso perfecto frente a Bolivia en partidos amistosos, con diez triunfos, y mejoró su balance general ante ese rival a 11 victorias, una derrota y dos empates en 14 enfrentamientos.
Javier Aguirre presentó una alineación con nueve modificaciones respecto del duelo ante Panamá.
Utilizó ambos compromisos para observar a jugadores de la Liga MX, en busca de definir la lista definitiva para el Mundial, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá.
En el caso de Bolivia, el combinado sudamericano se enfocará en el repechaje clasificatorio que disputará en marzo, en primera instancia ante Surinam y de ganar jugaría contra Irak.
Un buen análisis
Tras el juego, el “Vasco” Aguirre destacó el valor de los encuentros amistosos más allá del marcador.
“En este tipo de compromisos, tanto en Panamá como en Bolivia, el rival nos pone a prueba, nos exige y es ahí donde se ve quién tiene equilibrio emocional, tamaños y buen juego para integrar la selección de cara al Mundial”, dijo. “Evidentemente, hay cosas por corregir, y más con un grupo nuevo”, agregó el estratega.
Reiteró que el objetivo principal fue evaluar a los convocados en contextos adversos. “Más allá del resultado, el objetivo era ver a jugadores, someterlos a un ambiente distinto, a un campo, balón y arbitraje distintos, que no estuvieran cómodos y que demostraran que, a pesar de las adversidades, tienen capacidad y tamaños para estar en la Selección Nacional”, dijo.
De igual manera, Aguirre reconoció que Bolivia generó opciones claras.
“Un empate pudo ser justo, pero así es el fútbol, nos vamos contentos”, expuso.
También expresó buenos deseos a los sudamericanos para lo que les viene.
“Bolivia tiene un repechaje dentro de poco y no tengo más que desearles mucha suerte porque me gustaría verlos en el Mundial”, expresó el técnico.
Finalmente, subrayó la utilidad de ambos partidos en su proceso de análisis.
“De alguna forma sí me sirvieron muchísimo estos dos partidos para sacar conclusiones y ese era el objetivo”, precisó.
Igualmente destacó a los jóvenes que hicieron su debut con el Tri, quienes, según dijo, lo sorprendieron “gratamente”.
¿Qué sigue para el Tri?
Luego de este par de encuentros, la selección mexicana volverá a disputar un partido amistoso únicamente con jugadores de la Liga MX, cuando se enfrente a Islandia, el 25 de febrero, en el Estadio “La Corregidora” de Querétaro.
Posteriormente, en fecha FIFA, enfrentará a Portugal, el 28 de marzo, en la reinauguración del Estadio Azteca. El 31 jugará contra Bélgica, en Chicago.— AP y EFE
