Las Chivas llegan al Clásico Nacional en un estado de forma que muy pocos o casi nadie se hubiera atrevido a vaticinar.
Han ganado sus cinco partidos en este inicio de temporada y, por supuesto, están en la cima de la clasificación, con 15 unidades.
No se trata de un milagro o de “generación espontánea”. Hay que recordar que el equipo que dirige Gabriel Milito tuvo un gran cierre de año, en el Torneo Apertura 2025, y se quedó a un penal de meterse a las semifinales, por lo que ya había dado indicios de que con más tiempo de trabajo aspiraba a tener grandes resultados.
Los números son contundentes: en sus últimos 16 partidos de Liga MX (contando la liguilla anterior), el Rebaño tiene un saldo de 12 triunfos, dos empates y solamente dos derrotas; una muestra del buen trabajo que ha realizado Milito.
Para este nuevo torneo, el estratega argentino, en conjunto con la directiva, tomaron decisiones importantes en la conformación de la plantilla. Se decidió no renovar a Javier “Chicharito” Hernández, se les dio salida a jugadores de renombre como Isaac Brizuela, Alan Mozo y Cade Cowell, y se dejó de contar con Erick Gutiérrez.
La apuesta era arriesgada: rejuvenecer el plantel y apostar por jugadores con doble nacionalidad (mexico-americanos) para afianzar el proyecto deportivo. Y hasta el momento está funcionando.
Los pies en la tierra
Si bien es verdad que el Guadalajara ha sido futbolísticamente mejor que todos sus rivales este 2026, hay una realidad: no le ha ganado a ningún equipo de “su liga”.
El calendario le deparó un arranque de campeonato con rivales de menor peso y categoría. No se busca demeritar en lo absoluto el paso perfecto de los rojiblancos, pero claramente el Pachuca, el Juárez, el Querétaro, el San Luis y el Mazatlán, no son equipos que aspiren a llevarse el título.
Al Rebaño Sagrado le llegó el momento de la verdad. Este sábado enfrentará en casa al América, un rival con el que ha empatado sin goles en sus últimos tres duelos en el Akron y que si hay un instante para que lo derrote, es ahora, por la diferencia de momentos que vive cada uno de los planteles.
Luego del Clásico, a Chivas le vienen en fila tres duelos muy complicados ante Cruz Azul, Toluca y el Clásico Tapatío ante el Atlas, todos como visitante.
El partido contra las Águilas y esa seguidilla de encuentros servirán para saber si este arranque es un espejismo o una realidad.
¿Y todo para qué?
Como ya se sabe, este será un torneo atípico debido a la Copa del Mundo que arrancará en junio.
Tal como anunciaron los directivos de la Federación, la liguilla del Clausura 2026 se jugará sin seleccionados.
Javier Aguirre, técnico de la selección mexicana, anunciará una lista de entre 20 y 30 jugadores para realizar un microciclo durante el mes de mayo.
La fecha 17 será la última en la que los jugadores convocados por el “Vasco” tendrán actividad en la Liga MX y luego se concentrarán en el Tri y en el Mundial.
Cabe recordar que en la última convocatoria (contra Panamá y Bolivia) con puros jugadores de la Liga MX, Aguirre llamó a ocho jugadores de las Chivas, prácticamente su equipo titular completo.
En el supuesto de que en este microciclo vuelva a llamar a los mismos jugadores rojiblancos y que el equipo, como parece, se meta a la liguilla, se quedaría sin su portero Raúl Rangel, Richard Ledezma, Bryan González, Luis Romo, Brian Gutiérrez, Roberto Alvarado, Ángel Sepúlveda y Armando González. Si no pasa algo extraño, por lo menos cuatro de esos jugadores no estarán para la fase final (Rangel, Romo, Alvarado y Armando González).
En contraparte, el resto de los equipos que se clasifiquen podrán contar con sus nueve jugadores extranjeros en cancha, esto para suplir la falta de sus convocados, pero evidentemente las Chivas no contarán con esa ayuda, por lo que sus posibilidades de salir campeonas, pese a que logren extender su gran arranque, son un tanto escasas.— FEDERICO TORIJA RIVERA
