El gol de Jack Hughes en la prórroga contra Canadá le dio a Estados Unidos su primera medalla de oro olímpica en hockey masculino desde 1980 — y nada menos que en el 46o. aniversario del “Milagro sobre hielo”.
Hughes, quien había perdido uno o dos dientes por un golpe alto durante el partido, anotó tras un pase de Zach Werenski al inicio de la prórroga 3 contra 3 para asegurar la victoria 2-1.
“No importa el gol. Simplemente, un equipo increíble, una victoria de equipo increíble”, afirmó Hughes. “Estamos muy orgullosos de ganar para nuestro país”.
“Las mejores experiencias que tengo son jugar por mi país, jugar para romper la sequía de oro con este grupo de muchachos y que nosotros ganemos el oro aquí en los Juegos Olímpicos; simplemente, un momento increíble”, añadió.
Hubo un matiz de tristeza en medio de la alegría, ya que Werenski y Matthew Tkachuk llevaron por la pista una camiseta No. 13 de Johnny Gaudreau como homenaje al querido jugador que murió atropellado en agosto de 2024 junto con su hermano.
La victoria de los estadounidenses fue su 12o. oro de los Juegos de Milán-Cortina. El equipo femenino de hockey de Estados Unidos también ganó el oro —con una victoria 2-1 en tiempo extra sobre Canadá.
Noruega encabezó el medallero final con 18 oros y 41 medallas en total, la mejor cifra en ambas categorías.
Defiende título
Eileen Gu ahora suma seis medallas en seis en pruebas olímpicas tras otra victoria en halfpipe. La atleta de 22 años, nacida en Estados Unidos pero que compite por China, de donde es su madre, ya es la esquiadora de estilo libre más laureada en la corta historia de este deporte en los Juegos Olímpicos. También obtuvo dos platas en los Juegos de Milán-Cortina, que se suman a dos oros y una plata de los Juegos de Pekín.
Gu ganó su última prueba gracias a su segunda bajada, una pasada limpia y técnicamente sólida. Lo hizo aún mejor en su última bajada — bombeando sus bastones de esquí tras aterrizar el truco final— y terminó con 94.75 de puntuación. Su compañera de equipo, Li Fanghui, se llevó la plata y Zoe Atkin, de Gran Bretaña, fue tercera.
La prueba fue reprogramada para el domingo tras una gran tormenta de nieve la noche anterior.
El gran día de Suecia
Primero, Ebba Andersson se despegó del grupo para ganar la carrera de esquí de fondo de 50 kilómetros con salida masiva y se redimió tras su caída, que le costó a Suecia la medalla de oro en el relevo por equipos.
“He soñado con este día durante mucho tiempo y es casi increíble que todo haya salido según lo planeado”, comentó Andersson.
Y luego, las mujeres suecas vencieron a Suiza para darle a la nación escandinava otro oro en curling.
Por su parte, Jessie Diggins terminó quinta en la carrera de esquí de fondo de 50 kilómetros con salida masiva. A apenas unos segundos de otra medalla.
“Puedo decir con confianza que no podría haberlo intentado más ni haber sacado más de mi cuerpo”, expresó Diggins, de 34 años. Fue la última prueba olímpica para una atleta que transformó el esquí de fondo estadounidense y se convirtió en un símbolo de resistencia.
El alemán Johannes Lochner sumó el oro en la prueba de bobsled de cuatro hombres a su título en dos hombres.
Lochner —quien anunció su retiro hace meses— cerró su carrera con su segunda medalla de oro de estos Juegos Olímpicos, al ganar la prueba de cuatro hombres sobre Francesco Friedrich, dos veces campeón olímpico defensor, por 0.57 segundos.
“Es como un sueño. … Es indescriptible”, señaló Lochner. “Un momento para la eternidad. Un cierre perfecto, el cierre más perfecto de todos”.
