Desde que comenzó el andar del Mérida WTA 500, como un torneo 250, la expectativa era consolidar el certamen. Cuatro años después, cierra la edición 2026 con notas altas y la misma expresión del inicio: “Vamos a crecer”.

“No creemos que vayamos a detenernos, después de todo lo que hemos logrado con el tenis de la WTA en Mérida. Este torneo es de lo mejor que hemos organizado en nuestra historia”, dice Gustavo Santoscoy García, director del Mérida WTA 500.

Una de sus declaraciones previas al arranque de la cuarta edición fue que el torneo era “algo más que tenis” y ayer lo reiteró, en la conferencia de cierre de campeonato. “Crecimos en muchas cosas, consolidamos lo que teníamos. Una fue, como dije al Diario, que no solamente era tenis, es algo más que tenis. Es sociedad, amistad, gastronomía, cultura, turismo. Una semana con Mérida volcada en este torneo que es de los yucatecos”, señala el directivo tapatío.

Y también confía en que en todo eso, el tenis vaya por delante. En esta cuarta edición, llegó por primera vez una “top ten”, la italiana Jasmine Paolini, eliminada en semifinales, “y claro que nuestra misión es que en 2027 tengamos a una, dos. Ya fue gran ganancia que en este año una de las mejores diez del mundo nos haya volteado a ver. Vino Jasmine, se fue contenta, y seguramente volverá, o vendrán otras”.

“Es un trabajo que llevamos construyendo y sembrando y que después de seis, siete años, jugadora top 10 levante la mano y diga quiero ir a tu torneo, pues estamos hablando de toda una historia que ya empezó desde hace años”.

Resalta que el Mérida WTA 500 “es un evento familiar para venir a divertirse, ya la parte del concierto funciona muy bien (el jueves presentaron al grupo Bacilos) y buscamos que sea un acontecimiento durante toda la semana. Creo que ese es nuestro enfoque y es lo que seguiremos trabajando. Vamos viendo qué más se puede hacer los lunes, martes y miércoles para que las actividades inicien desde el principio. Creo que en eso tenemos que trabajar, y ojalá que el próximo año tengamos buenos resultados de las mexicanas”, confió.

Este año, la rápida eliminación de varias sembradas hizo que otras jugadoras saltaran a escena, ejemplos como la campeona de singles Cristina Bucsa y la subcampeona Magdalena Frech. “Vaya que jugaron en grande, tuvieron partidos de tres sets, partidos largos, y nos regalaron en una final de tres sets, eso no lo habíamos tenido. Y llega después de que la final del año pasado duró 36 minutos. Eso fue otra gran historia de este torneo. La gente lo disfrutó”.

Considera, eso sí, que un buen resultado sería tener a una jugadora mexicana en semifinales o en la final. “Creo que es cuestión de tiempo y afortunadamente hay muchas jóvenes que

están buscando ese proyecto de ser de las mejores jugadoras del mundo. Hoy lo vemos con Renata Zarazúa, en su momento en 2019 le dimos un primer wild card para un torneo WTA 125, hoy está dentro de las mejores 100 del mundo y esperamos que pueda coronarse aquí”.

Resaltó además que otra de las metas alcanzadas este año fue lograr que creciera la visita turística, con la asistencia de más gente de otros lugares. “Vi mucha gente de Estados Unidos, de otros estados, como Tabasco, Ciudad de México, igual llegaron aficionados de Guadalajara, de Monterrey, y eso es lo que estamos buscando en el proyecto a largo plazo”.

En cuanto al próximo año, sostuvo que el hecho de que las jugadoras expresen su deseo de regresar habla de que el torneo tiene un ambiente único. “Cada evento que realizamos tiene su encanto. El de Mérida es único, a los aficionados les gusta estar aquí, a las jugadoras les gusta estar aquí. Así que bueno, empezaremos a trabajar con las jugadoras para el próximo torneo”.

Aplaudió el que se sumen, poco a poco, empresas locales, e igual del extranjero, esto gracias a la difusión que el torneo tiene a nivel global.— Gaspar Silveira Malaver

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán