La selección mexicana de béisbol arranca hoy su participación en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 cuando se enfrente a Gran Bretaña en Houston, Texas.
El encuentro está programado para las 12 horas y marcará el comienzo del camino del Tricolor en el Grupo B del torneo.
México llega con altas expectativas después de la histórica actuación que protagonizó en el Clásico de 2023. En aquella edición, el equipo dirigido por Benjamín Gil sorprendió al mundo al alcanzar las semifinales, instancia en la que estuvo cerca de eliminar a Japón, selección que finalmente se quedó con el título.
Ese desempeño cambió la percepción internacional del béisbol mexicano y elevó la confianza dentro del grupo.
Ahora, con buena parte de la base de aquel equipo de regreso, la novena nacional busca dar un paso más y competir por el título.
El roster mexicano está compuesto por figuras de Grandes Ligas que alimentan la ilusión. En la ofensiva destacan nombres como Randy Arozarena, Alejandro Kirk, Jarren Durán y Alek Thomas, jugadores capaces de producir carreras en cualquier momento.
Kirk será una de las piezas centrales del equipo. El receptor de los Azulejos llega tras una gran temporada en las Mayores, en la que fue convocado a su segundo Juego de Estrellas.
El cátcher no participó en el Clásico de 2023 debido al nacimiento de su bebé, por lo que ahora vivirá su primera experiencia en el torneo.
“Tenemos tremendo equipo”, aseguró Kirk al hablar sobre el grupo que representará a México. “Confiamos en todo el staff y en todo el trabajo que hemos venido haciendo. Es un torneo corto y no hay margen de error”.
Otro bate que llega en buen momento es el de Jonathan Aranda. El mexicano tuvo un sólido 2025 con las Rayas de Tampa Bay.
“Todos los jugadores ya venimos más maduros, con más experiencia”, comentó Aranda. “Conocemos el juego y vamos a salir a darlo todo en el terreno”.
El equipo también cuenta con el poder de Rowdy Téllez y con la versatilidad de jugadores de banca como Joey Ortiz e Ignacio Álvarez, elementos que ofrecen alternativas al cuerpo técnico.
Según el gerente general Rodrigo López, la defensa será una de las fortalezas del equipo, especialmente en los jardines, donde México cuenta con velocidad y alcance.
El directivo también resaltó la química dentro del vestuario, pese a algunas bajas importantes.
Entre las ausencias destacan las de Ramón Urías e Isaac Paredes, así como las de los lanzadores José Urquidy y Taj Bradley.
“A pesar de que hubo algunas bajas, estamos contentos con el roster que pudimos conformar”, señaló López. “El pitcheo está muy sólido, especialmente en la parte del bullpen”.
Precisamente el relevo luce como uno de los puntos fuertes del equipo. El cerrador Andrés Muñoz encabeza el grupo de relevistas, acompañado por brazos como Brennan Bernardino, Robert García, Víctor Vodnik y Luis Gastélum.
Para el debut frente a Gran Bretaña, el mánager Benjamín Gil designó como abridor a Javier Assad, de los Cachorros de Chicago.
Assad buscará contener a una ofensiva británica que tiene como principal figura a Jazz Chisholm Jr., de los Yanquis de Nueva York.
Además de pelear por el título del Clásico Mundial, México también tiene otro objetivo importante: asegurar un lugar en los Olímpicos de Los Ángeles 2028.
En esta edición del torneo se repartirán dos boletos para selecciones del continente americano, por lo que avanzar a las últimas rondas será fundamental.
“Sabemos lo que somos capaces de hacer”, aseguró López, recordando el gran desempeño del equipo en el torneo anterior.
