Lewis Hamilton renovó sus llamados para que se realice un Gran Premio de la Fórmula 1 en África. El piloto de Ferrari manifestó ayer que no quiere retirarse de la F1 sin haber competido allí.
La F1 corrió por última vez en África en 1993 en el circuito de Kyalami, cerca de Johannesburgo, una carrera que Alain Prost ganó para Williams en su última temporada en el Gran Circo, en la que conquistó el campeonato mundial. Después de eso, la pista salió del calendario y sus instalaciones se han desmejorado.
Es probable que la serie regrese al mismo escenario en el futuro después de que la FIA aprobara planes de mejoras en Kyalami para recuperar el estatus de categoría 1 que se requiere para las carreras del máximo circuito.
A la pista se le dieron tres años para completar la construcción, pero Hamilton está presionando para acelerar el cronograma. “Durante los últimos seis años, quizá siete, he estado luchando en segundo plano para conseguir un Gran Premio, reuniéndome con las partes interesadas y planteando la pregunta: ‘¿Por qué no estamos en África?’”, comentó el siete veces campeón mundial.
“Hay uno en todos los demás continentes, ¿por qué no en África? Sé que realmente lo están intentando. Creo que han ido a bastantes países diferentes”.
Kyalami sigue siendo la opción más viable, después que otras candidaturas rivales se apagaran, incluidas otras dos en Sudáfrica y una tercera en Ruanda, que ha dicho que no estaría lista hasta 2029 como mínimo, pese a la persistente tensión militar regional.
“Creo que ellos (la F1) han ido a bastantes países diferentes”, señaló Hamilton. “Los que más he disfrutado, me encantó Kenia. No creo que vayamos a tener un Gran Premio en Kenia, pero Ruanda en particular fue espectacular. Dos lugares en los que sentí que podría vivir. Sudáfrica es impresionante. Esos son los que creo que serían buenos lugares para nosotros”.
Preocupación
Aston Martin dijo que es poco probable que termine el GP de Australia, en el circuito de Albert Park, la carrera inaugural de la temporada de Fórmula 1, este domingo, sin que sus pilotos corran el riesgo de sufrir daños nerviosos permanentes.
Adrian Newey, el afamado diseñador de autos de F1 que afronta su primera carrera como director de Aston Martin, manifestó ayer que la unidad de potencia Honda del equipo provoca vibraciones que podrían dañar las manos de los pilotos Fernando Alonso y Lance Stroll.
Es probable que ninguno de los dos pueda tolerar siquiera la mitad de la carrera, de 58 vueltas, y el tiempo de carrera del auto estará “muy restringido” hasta hallar una solución, añadió.— AP


