Shohei Ohtani, al lanzar ayer con los Dodgers en juego de exhibición
Shohei Ohtani, al lanzar ayer con los Dodgers en juego de exhibición

Bajo el intenso sol de Arizona, Shohei Ohtani igualó el calor del desierto con su propia potencia desde el montículo.

Ohtani alcanzó 99.9 millas por hora y recetó cuatro ponches en cuatro entradas y un tercio en blanco, con 61 pitcheos, 34 strikes, recibiendo una ovación de pie cuando salió del juego del miércoles ante los Gigantes en Camelback Ranch en Glendalle.

Su comando no fue perfecto por momentos, ya que otorgó dos bases y golpeó a uno, pero no lució como un lanzador que estaba trabajando por primera vez desde la pasada Serie Mundial.

En su primera apertura de la primavera, Ohtani actuó solo como lanzador en lugar de cumplir su rol completo de dos vías, en una tarde en la que la temperatura amenazaba con llegar a los tres dígitos. Durante la temporada regular, y posiblemente cuando abra uno de los juegos de una serie la próxima semana, se espera que vuelva a batear y lanzar.

“Quiere volver a adaptarse al pitcheo, enfocarse en lanzar”, dijo el mánager Dave Roberts, “y ya ha tenido suficientes turnos al bate”.

Ohtani jugó en solo un partido de la Liga del Cactus antes unirse a “Samurai Japan” en el Clásico Mundial. Durante el torneo fue únicamente bateador, y se fue de 13-6 (porcentaje de .462), con tres jonrones y siete impulsadas en cuatro juegos.

Debido a que no lanzó en el Clásico, no estaba claro cuánto podría avanzar en la preparación. Realizó sesiones de bullpen y un juego simulado de cuatro innings mientras estuvo fuera, pero aumentar la carga en prácticas no siempre se traduce directamente a la acción real.

Reaparece Cole

Gerrit Cole volvió a subirse al montículo para un partido tras una ausencia de 377 días y trabajó el miércoles una primera entrada sin permitir carreras con los Yanquis ,en un juego de exhibición contra los Medias Rojas de Boston el martes. Cole realizó 10 lanzamientos, siete en la zona de strike, incluidas seis rectas de cuatro costuras que promediaron 97.1 millas, con un rango de 98.7 a 96.1 millas. Tiró dos sliders y un par de curvas de nudillos. Su primer lanzamiento, una recta de 96.6 millas a Braiden Ward, acabó en hit al derecho. Con una barba ligera —los Yanquis relajaron su política sobre el vello facial el año pasado—, Cole mostró su mecánica de lanzamiento modificada.— AP

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