La temporada taurina arrancó en la primera plaza del mundo y la presencia de los toros de Cuadri, uno de los hierros de épica en el campo bravo de España, atrajo un entradón de casi 15 mil personas el domingo, aunque el resultado artístico no fue del todo el esperado.
Al encierro, bien presentado, con cuajo y con el sello de la casa ganadera, le faltó raza, algo que a los toreros les sobró. Pero, siempre, mantuvo la expectativa.
Daniel Castaño saludó la única ovación, y Pepe Moral y Gómez del Pilar fueron silenciados, pero no por falta de esfuerzos.
Moral, cuando todos se acomodaban en sus asientos a la entrada, se fue a recibir al primero de la temporada frente a toriles, temerario desplante del que apenas salió librado.
Castaño firmó lo más destacado del festejo ante el Cuadri de más posibilidades, segundo de la tarde, dentro de una corrida áspera y con muchas complicaciones. Una faena de emoción ante una embestida nada fácil, que transmitió y llegó al tendido en muletazos sinceros por ambos pitones. No estuvo acertado con el acero y solo saludó la ovación. El quinto no le ayudó.
Corrida triunfal
En Arnedo, los tres toreros se fueron en hombros, con Diego Urdiales, diestro de la tierra, regalando los mejores pasajes con su toreo al natural, entregado.
Urdiales cortó dos orejas del primero de la tarde, y con tres apéndices por cabeza se fueron José Mari Manzanares y Andrés Roca Rey.
