Yoanner Negrín es una de las leyendas de las últimas épocas de los Leones de Yucatán.

Llegó en 2015 a la cueva, ha ganado dos campeonatos en la Liga Mexicana, también títulos individuales y es referente, especialmente en entrega y carácter, además de su forma de decir las cosas, en una generación en que los deportistas profesionales raramente duran en los equipos y los clubes raramente igual, permiten que los deportistas hagan huesos viejos en las organizaciones.

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Yoanner Negrín (La Habana, Cuba, 29 de abril de 1984) se mantiene estable y trabaja como si fuera un novato en busca de oportunidades. Lo aprendido, afirma, nunca se olvida, y una de las cosas que más le llenan la mente es trabajar con ahínco y nunca dejar de hacerlo.

En preparación para su temporada 12 vestido de león, cercano a los 42 años, Yoanner Negrín paladea la miel del homenaje que su equipo le hizo el año pasado, cuando le retiró el número 25.

“Fue algo espectacular”, dice el hombre que tiene pasaporte cubano por nacimiento y por adopción, mexicano, estadounidense y también español. Un moderno Marco Polo del béisbol.

“¿Sabe? Soy feliz. Eso a veces no a todos les gusta, y les pesa”, comenta antes de iniciar una charla con el Diario, durante una jornada de la pretemporada.

Se requiere eso de “ser feliz” para lograr lo que ha obtenido. Lanza como profesional desde 2005 (Matanzas, en Cuba) y los Leones lo tomaron en 2015 de Tabasco, siendo abridor de cabecera y ahora, listo para la función que “el mánager requiera, sea en la rotación, sea para el bullpen”.

“Estoy de verdad muy contento, agradecido con Dios, con la organización, con los dueños, Erick y Juan (Arellano Hernández), que han hecho posible todo esto. Y también, por estar sano”, dice el “Asere”, un tipo que no se guarda nada cuando habla, pero siempre procura expresarse desde la loma con la propiedad de un guerrero. Los números, bromea siempre, “hacen su trabajo también fuera del campo”. Allá están, entonces, las estadísticas que retratan logro a logro para quienes han dudado de su capacidad.

La trayectoria de Yoanner Negrín en la pelota se destaca de forma particular por todo lo que ha durado con los Leones.

  • Yoanner Negrín, en la charla con el Diario, posa para Carlos de la Cruz, quien, según los archivos del Diario, le tomó la foto que aparece arriba, jugando su primera campaña con los Leones en 2025

Rareza en el béisbol profesional

“En estos tiempos en que los extranjeros duran poco, una temporada, media temporada, un mes, quince partidos, y que ya yo lleve esto, que voy para doce años, es algo maravilloso”, expresa, sentado sobre el dogaut de las fieras en el Kukulcán, en una mañana en que el sol cae a plomo durante un partido interescuadras.

Según los libros, Yoanner Negrín es el extranjero que más años ha pasado en la cueva, aunque los últimos los ha llevado como mexicano.

“Siempre doy gracias a Dios por permitirme durar tanto, por la salud, por estar tantos años aquí, porque ha sido Él, el que me ha dado la oportunidad de durar tanto, de lograr, de aportar muchas cosas bonitas al equipo.

“Y es un reto el estar un año más, ya ven que la exigencia es cada vez mayor, más fuerte, hay más competencia, muchos peloteros buenos, jóvenes. Y no ha sido nada fácil repetir año con año”.

La plática fue subiendo de intensidad.

¿Ha pensado en claudicar alguna vez?

“Muchos han dudado de eso en su momento (de su durabilidad), pero gracias a Dios hemos podido sobreponernos a todas esas cosas. ¿Y sabe? Eso se debe a que seguimos trabajando fuerte todos los días, a la disciplina que tenemos, y se ha logrado un año más”.

Lo que señala es que muchos pensaron desde hace años que ya debía irse de la pelota, y otros, lo reiteraron tras que los Leones le retiraron su número la temporada pasada. Negrín no lo ve de esa forma.

“Después del retiro del número, qué puedo decir, otros pensaron que me iría… Eso del retiro del número también es algo que tengo que agradecer a ‘Juanjo’ y a Erick, que lo hayan hecho, estando yo presente, es gran un homenaje en vida, eso es maravilloso, lo vio mi familia, fue algo espectacular”.

Pero todo eso tiene una arenga personal, más porque quiere seguir.

“Tengo claro que no es venir por venir, es venir con motivación, a esforzarse, a trabajar, con el deseo de aportar cosas buenas, positivas, y que tengan Negrín para muchos más. No vengo solo para tener una temporada más. Para eso mejor no hubiera venido”.

¿Y cuál es la fórmula? ¿A qué se debe la durabilidad con la eficacia que tiene?

“Yo creo que primero la fe en Dios, en la disciplina, el trabajo diario, el apoyo de mi familia, y una de las motivaciones más grande es demostrarles a todas esas personas que en su momento dudaron, que no creyeron, que dijeron que Negrín se había acabado, que tenía que retirarse, que todavía puedo lanzar y lanzar bien. Eso me motivó”.

Negrín sabe que igual muchos no comparten su forma de ser en lo personal. Y no se guarda nada:

“Dicen por allí que Negrín es un arrogante, que porque se cree. Yo les digo: ‘No, no soy arrogante, simplemente digo las cosas como son y los números me avalan. Pasa que cuando uno dice las cosas les molesta a las personas porque les duele aceptar que se hayan equivocado. Allí están los números. Pero te digo: esa es una de las motivaciones, salir a dar el máximo, y si me va mal, prepararme para que la siguiente salida me vaya mejor, no pasa nada, trabaja más fuerte para que la siguiente sea mejor”.

Número retirado, doce años con el equipo, dos campeonatos con los Leones, y su corazón le pide más antes de irse del béisbol:

“Espero, Dios mediante, que antes que me retire, que no sé cuándo será, porque mientras Dios me dé salud en este brazo y los dueños del equipo me den la oportunidad, no sé, pueda ganar uno, dos campeonatos. Sería grandioso retirarme con un campeonato en la mano con los Leones”.

En la sabrosa charla, que ni el inclemente sol partió, retrasamos el casete de la vida: Serie Final de 2019 de la Liga Mexicana. Leones ante Acereros de Monclova, antes del Juego 6, que Negrín abrió.

Una frase suya caló a los seguidores de los Leones de entonces, desde el Estadio Monclova: “El béisbol se juega con las tres C: cabeza, corazón y c…” Muchos pensaron en eso también.

La repite en esta entrevista. Él sabe que eso se necesita para todo, que la requieren el beisbolista, el deportista cualquiera y las personas en general, para afrontar la vida misma. “Es que uno tiene que esforzarse al cien por ciento, pero no solamente el talento, muchas veces a la hora cero, cuando llegan los playoffs, que es donde se separan los niños de los hombres, uno tiene que aprender a vivir con eso, sino aprendes a superar esos retos, con esas emociones, no puedes ser exitoso en la vida. Cabeza, corazón y… ahí le tapan la otra palabra”.

Son enseñanzas, señala, que le llegaron desde su infancia en los sueños vividos de una La Habana que no olvida. “En lo particular, lo aprendí desde chiquito con mi papá, que decía: ‘una pelota redonda que viene en una caja cuadrada, no te puede dominar’. Si quieres ser jugador, si quieres ser pítcher, tienes que demostrarlo, prepararte más, tienes que exigirte más, no lo mismo que hacen todos, y a la hora cero, no se te pueden crecer más (los rivales), y ‘no se te pueden poner pequeños’ (los co…), tienes que apretar”.

Pide aprovechar la entrevista, y que “la pasen completa”, para decir que “muchas personas dicen que en el año 2019 no hice nada. En el juego 2 de esa serie ante Monclova, llegué a la séptima ganando 3-1, y si ese es un mal trabajo, ¿no sé qué es un buen trabajo entonces? Y que después se quedan las bases llenas, nos dan un jonrón, a otro lanzador, se vira el juego y nos ganan, y el perdedor soy yo. Pero ya yo había hecho mi trabajo. Si llegan a saber un poquito de béisbol… muchos dicen que son conocedores del juego, pero no me demuestran eso cuando hablan cosas incoherentes”.

Agrega: “Y en esa final, en el juego 6, en Monclova, yo lancé seis entradas, usted estaba allí. Y lo dejé 2-2. ¿Creen que fallé? Si creen que sí, tienen su razón entonces… Se los dejo de tarea”.

Negrín vuelve para la temporada 12, eso es un hecho. No sabe si de abridor o si de relevista. “Sólo sé algo, mi hermano: será el Negrín honesto de siempre”.— Gaspar Silveira Malaver