El primer triunfo por fin llegó para los Leones de Yucatán. Fue ante el rival más grande que tienen las fieras, el bicampeón actual en la Liga Mexicana, y justo cuando llegó a pensar más en la cuarta derrota en fila, que en el primer éxito león.
Los melenudos reaccionaron en grande luego de ser sacudidos por un racimo de cuatro anotaciones en la parte alta, al anotar cinco veces en el cierre, para enfilarse a una victoria 6-4 sobre los Diablos Rojos del México, apareciendo en el casillero de triunfos por primera vez en la campaña 2026.
La expresión de los aficionados fue brutal en la parte alta de ese primer rollo. Parecía que continuaría la malaria con la forma en que arrancaron los pingos, pero en el cierre, el Parque Kukulcán vibró con la remontada. El grito contenido en la serie inaugural se dejó sentir, también cuando cayó el último out del juego. Hits cortos, dos biangulares, corrido de bases, intento de buscar más. Eso que quieren, se vio y se protegió.
La primera entrada fue un verdadero infierno para los abridores. Para el de los Leones, Jered Wetherbee, fue como un suplicio: hit, tras hit, una base, 42 pitcheos, cuatro carreras. Al piloto Gastélum le gritaban: ¡Qué esperas! Pero Sergio Omar aguantó.
Lo del de los pingos, peor: cuatro imparables, entre ellos par de dobles, y a todo eso, dos errores de Juan Carlos Gamboa, el “Haper” que en 2025 fue “Guante de Oro” en el campo corto. Y cinco carreras como de milagro.
Wetherbee se creció a partir de la segunda, colgando cuatro ceros con 44 disparos. Un resurgimiento bárbaro.
La sexta la retiró Ricardo Rodríguez en tres bateadores, Edwin Escobar se metió en tremendo atolladero en la séptima, y Anthony Gose hizo un relevo impresionante, con dos ponches allí, más otros dos en la octava. La novena la retiró Colten Brewer, sacando el out 27 con rodado de Robinson Canó.
Yucatán bateó 10 hits, tres de Reivaj García, dos de Edwin Ríos y otro par de Dalton Guthrie, pero la forma del cierre del pitcheo fue fundamental también.
Una golondrina no hace el verano, pero siempre la primera victoria emociona. Más, de este tipo, y en una noche especial, con el sentido homenaje a José Vargas: los Leones retiraron el número 45 del “Monstruo”, héroe de la tercera de cinco coronas de la organización, y lo celebraron ganando. El segundo de la serie será el miércoles.— Gaspar Silveira Malaver



