• 21 Abríl 2026Deportes Primer Juego entre Diablos y LeonesFoto Carlos De La Cruz,jugada cerrada en la 4 entrada y cambio de Picher de DiablosFoto Carlos De La Cruz
  • La ceremonia del retiro del número 45 de José Vargas, en la quinta entrada del partido de anoche ante los Diablos en el Kukulcán
  • 21 Abríl 2026Deportes Primer Juego entre Diablos y Leones,pichers y leones 5-4 en la primera entrada Foto Carlos De La Cruz
  • 21 Abríl 2026Deportes Primer Juego entre Diablos y LeonesFoto Carlos De La Cruz,jugada cerrada en la 4 entrada y cambio de Picher de DiablosFoto Carlos De La Cruz

Decía José Vargas antes de subir a la loma a lanzar la primera bola, en el juego en que retiraron los Leones de Yucatán su número, que “es lo que sueñan los niños”.

Pero, afirma, “para que los sueños puedan cumplirse, uno tiene que trabajar fuerte, la vida no te regala nada”.

Los melenudos inmortalizaron a Vargas y a su número 45 en el primer choque de la serie ante los Diablos Rojos, en un escenario que, asegura, “es parte de mi historia de vida. Aquí hice lo mejor de mi carrera”.

De forma especial, en el Juego 5 de la final de 2006, cuando lanzó cinco entradas de relevo para ayudar a las fieras a coronarse ante los Sultanes. “Ese es el día de mi vida”, dice, y reitera: “Lo volvería a hacer”.

El 45 es uno de tres números que los Leones tienen considerado retirar este año. Ya lo hicieron con el 90 de Luis Felipe Juárez en la noche inaugural, y más adelante lo harán con el 6 usado por Óscar Rivera.

¿Qué tiene el 45 que es especial para José Vargas?

Yo veía a Pedro Martínez, él lo usaba, y decía que quería ser como él. Se lo dije. Y también, una vez, me vio lanzar y me dijo: ‘Eres mi hijo’. Esa es la historia”.

Anoche mucha gente fue al Kukulcán por la ceremonia a Vargas. Niños y jóvenes que han entrenado con él, personas con las que ha trabado amistad desde que llegó en 2005 a Yucatán. En 2006 lo querían los Rangers de Texas.

Y asegura haberle dicho al entonces dueño, Gustavo Ricalde Durán, que “yo lo que comienzo lo termino. Y no me fui, me quedé. Por eso sigo aquí. Yo sigo soñando con la vida, como cuando era niño”.

En la ceremonia, casi rompe en lágrimas cuando le entregaron una placa del Salón de la Fama y una playera conmemorativa, rodeado por su familia. Una cumbia dedicada al “hombre de la novena entrada” se dejó escuchar.