Enrique Borja, autor del tanto que significó el empate 1-1 de México ante Francia en el Mundial de Inglaterra 1966, recordó la responsabilidad que implicó representar al país en ese escenario.
El exdelantero señaló que aquella experiencia la vivió con un compromiso mayor al sentir que cargaba con la expectativa de aficionados dentro y fuera del estadio.
“Teníamos una gran responsabilidad, nosotros que tuvimos la oportunidad de representar al país en Copas del Mundo sentíamos que los representábamos, a los del estadio y a los de la televisión”, manifestó.
Borja, de 80 años, coincidió en Ciudad de México con Manuel Negrete, Jared Borgetti y Oribe Peralta, también anotadores mexicanos en Copas del Mundo.
Negrete, recordado por su gol de tijera en 1986, el cual fue elegido en una votación realizada por la FIFA como el tanto más bonito en la historia de los Mundiales, destacó la influencia de Borja en su infancia y subrayó el valor del trabajo colectivo.
“Era delgadito cuando veía a Don Enrique anotar goles, y mi anotación en 1986 fue algo de todo el equipo. Yo creo en el trabajo de equipo; espero que México sea campeón del mundo y no lo estoy diciendo como un sueño; nuestros jugadores son buenos, sólo necesitamos que lo crean”, manifestó.
Por su parte, Borgetti rememoró que cumplió el objetivo de emular a referentes del fútbol nacional y llamó a las nuevas generaciones a perseguir sus metas.
“Uno sueña hacer lo mismo que los grandes; así que jóvenes, niños, sueñen con lo que quieren llegar a ser porque todo se puede lograr en la vida”, afirmó.
Peralta, protagonista en Brasil 2014 y en el oro olímpico de Londres 2012, resaltó el talento nacional y la importancia de la unión.
“En México hay una calidad impresionante. Si somos capaces de conectar con los demás vamos a tener un mejor país”, afirmó.— EFE
