Victor Wembanyama, de los Spurs de San Antonio, realiza una clavada ante la marca de Chet Holmgren, del Trueno de Oklahoma City, el lunes
Victor Wembanyama, de los Spurs de San Antonio, realiza una clavada ante la marca de Chet Holmgren, del Trueno de Oklahoma City, el lunes

Victor Wembanyama no va a encogerse antes del Juego 2 de las finales de la Conferencia Oeste. No va a ser menos habilidoso, y seguramente los Spurs de San Antonio tampoco van a perder confianza.

Eso significa que el Trueno de Oklahoma City tiene que ser más inteligente.

Los Spurs necesitaron actuaciones históricas —en concreto, un partido de 41 puntos y 24 rebotes de Wembanyama y una joya de 24 puntos y siete robos del novato Dylan Harper— para llevarse el Juego 1, que se definió en doble prórroga, el lunes. El Juego 2 es hoy, y el Trueno busca responder.

“Hay que ser agresivos, pero ser inteligentes, creo, más que nada. Obviamente es muy grande cerca del aro, pero aun así encontramos grietas en (la defensa) por momentos. Tenemos que estar dispuestos a trabajar las posesiones y asegurarnos de conseguir el mejor tiro en cada ataque”, dijo Shai Gilgeous-Alexander, escolta del Trueno y dos veces Jugador Más Valioso, sobre enfrentar a Wembanyama.

En otras palabras, el Trueno tiene que aprender. Eso es irónico, porque ese ha sido el mantra de los Spurs.

San Antonio descartó a De’Aaron Fox aproximadamente una hora antes del Juego 1, lo que significó que los Spurs presentaron el quinteto titular más joven en la historia de unas finales de conferencia de la NBA: Harper, de 20 años; Stephon Castle, de 21; Wembanyama, de 22; Julian Champagnie, de 24; y Devin Vassell, de 25. La mayoría de esos jugadores todavía deberían estar en la universidad, así que quizá las distintas afirmaciones de “estamos aprendiendo” que Wembanyama suele hacer sean tanto precisas como apropiadas.

“Queremos ganarlo todo, y tenemos la oportunidad de hacerlo. Tenemos gente por encima de nosotros en la organización que sabe cómo lograrlo. Y, hasta ahora, parece que han reunido a las personas adecuadas para darnos una oportunidad —porque ahora mismo, tenemos una oportunidad. Todavía nos queda mucho por hacer, mucho por aprender, muchas pruebas por atravesar que ni siquiera conocemos, pero tenemos una oportunidad”, manifestó Wembanyama.

Sin duda, los cerebros de los Spurs —como Gregg Popovich y R.C. Buford, la ola más nueva con el gerente general Brian Wright y el entrenador Mitch Johnson— saben lo que hacen. Hay pancartas ondeando en San Antonio como prueba.

Lo mismo ocurre en Oklahoma City; el Trueno demostró el año pasado, al ganar un título, que sabe lo que hace. Y cuando terminó el Juego 1, el entrenador del Trueno, Mark Daigneault —fiel a su estilo— se mostró sereno y tranquilo.

“Nunca voy a restarle mérito a un rival cuando viene aquí y gana así. Pero tenemos mucho margen para mejorar. Tenemos muchos jugadores que pueden jugar mejor. Como colectivo, podemos jugar con más intención en ambos lados de la cancha, ciertamente en el lado ofensivo. Podemos jugar mejor como equipo”, dijo Daigneault.

Pase lo que pase hoy, es probable que Daigneault diga lo mismo después del Juego 2 también.

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