Una estatua monumental de Pelé fue inaugurada ayer en Guadalajara para reconocer el legado del exfutbolista brasileño y su relación con la ciudad, sede de partidos en los Mundiales de 1970, 1986 y próximamente de 2026.
La figura, de 9.5 metros de altura, quedó instalada en la Plaza Brasil, frente al Estadio Jalisco, inmueble donde Brasil disputó encuentros de la fase de grupos, cuartos de final y semifinales de la Copa Mundial de 1970, torneo en el que conquistó el campeonato tras vencer a Italia en el Estadio Azteca.
Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, destacó la importancia del homenaje para la capital del estado.
“Es un gran regalo para los jaliscienses y para todos los visitantes, esta figura monumental de este gran futbolista que jugó aquí y metió un golazo”, afirmó. “Pelé amó a Guadalajara y la selección brasileña quedó enamorada porque el público mexicano se le entregó en el 70”, agregó el funcionario.
El mandatario añadió que la obra se convertirá en un atractivo para los aficionados que visiten el Estadio Jalisco durante el Mundial.
“La gente que venga al Jalisco, ahora se va a detener para tomarse una foto. Esta estatua va a ser un referente y más por tratarse de una estrella como Pelé”, puntualizó Lemus.
El escultor mexicano Alejandro Velasco explicó que la pieza alcanza casi 10 metros junto con la base, diseñada con la forma de la Copa “Jules Rimet”, trofeo que Brasil conservó tras ganarlo por tercera ocasión.
La obra recibió el nombre de “La Canarinha”, debido a que los derechos comerciales del nombre de Pelé pertenecen a una empresa ligada a la familia de Neymar.
Pelé mantuvo una estrecha relación con Guadalajara después del Mundial de 1970. Volvió en 1975 para participar en un cuadrangular y regresó en 1976 para una gira promocional en la que realizó clínicas de fútbol y convivió con aficionados.— AP
