Julio Méndez abrió la Puerta Grande en la última novillada de la Feria de San Isidro, al cortar las dos orejas del tercer astado, en una tarde en la que el mexicano Emiliano Osornio mostró un gran concepto de su toreo.
Más de 21 mil personas entraron a la Plaza de Las Ventas de Madrid ayer.


Se lidió una buena novillada de Conde de Mayalde y Méndez se encontró con un gran “Babieco”, ejemplar que embistió con ritmo, calidad y profundidad en la muleta y que le permitió expresar su mejor tauromaquia en una faena variada que llegó mucho al tendido. El final por ajustadas bernadinas puso la guinda a la faena. Dos orejas.
Osornio meció muy bien el capote a la verónica en el cuarto. De muleta, lo mejor llegó al natural, mostrando, de nuevo, un gran concepto del toreo, aunque no terminó de llegar a un frío tendido.
