La final de la Liga de Campeones enfrentará hoy, en Budapest, al Arsenal y al París Saint-Germain, dos equipos que persiguen objetivos históricos en el torneo.
Mientras que los ingleses intentarán conquistar la “Champions” por primera vez en su historia, los franceses buscarán defender con éxito el título obtenido la temporada pasada.

Una campaña histórica
El Arsenal llega a la cita después de conquistar la Liga Premier, título con el que puso fin a una espera de 22 años. Sin embargo, en el entorno del club consideran que el éxito doméstico no basta y que el siguiente paso es completar la mejor campaña en los 140 años de historia del equipo.
El entrenador Mikel Arteta dejó en claro que el equipo tiene una ambición mayor tras levantar el campeonato inglés. Rechazó que la final represente una oportunidad sin presión y sostuvo que sus jugadores desean seguir acumulando logros.
“Tenemos un título y queremos el segundo”, señaló el técnico español al referirse a la posibilidad de añadir la Liga de Campeones a las vitrinas del club.

El capitán Martín Odegaard coincidió con esa postura al destacar que la experiencia de ganar un trofeo alimenta el deseo de conseguir otro, mientras que Bukayo Saka reconoció que hace algunos años parecía lejano competir simultáneamente por la Liga Premier y la Liga de Campeones.
Los Gunners alcanzaron la final tras una destacada trayectoria continental. Terminaron primeros en la fase de liga con ocho victorias consecutivas y llegaron hasta el partido decisivo sin perder.
Además, Arteta recordó la eliminación sufrida ante el propio PSG en las semifinales de la temporada anterior y aseguró que, al revisar aquellos encuentros, percibió que su equipo mereció mejor suerte.
En el apartado físico, el conjunto inglés recibió una noticia alentadora con la recuperación del defensor neerlandés Jurrien Timber, ausente durante los últimos dos meses y medio por problemas de tobillo e ingle. Su regreso cobra relevancia debido a la baja de Ben White, quien sufrió una lesión en los ligamentos de la rodilla.

Busca ser bicampeón
El equipo parisino aspira a convertirse en apenas el segundo club capaz de defender exitosamente el título desde que la competición adoptó el nombre de Liga de Campeones en 1992.
Su técnico, el español Luis Enrique, afirmó que su equipo ya forma parte de los libros de historia como uno de los mejores del mundo y consideró que lograr una segunda corona consecutiva tendría un valor mayor.
El estratega llegará al partido decisivo con un panorama más favorable en materia de lesiones.
Su estrella, el Balón de Oro Ousmane Dembelé, aseguró encontrarse recuperado de la molestia en la pantorrilla que arrastró durante las últimas semanas.
El atacante francés explicó que decidió detener su actividad en cuanto sintió la incomodidad física, una medida que le permitió enfocarse en la recuperación rumbo a la final.
También existe optimismo respecto a Achraf Hakimi. El lateral marroquí no juega desde finales de abril por una lesión muscular sufrida frente al Bayern Múnich, aunque volvió a entrenar y recibió autorización médica para disputar el encuentro.

Dembélé reconoció que la temporada resultó exigente para el plantel debido a la acumulación de compromisos, especialmente después de alcanzar la final del Mundial de Clubes el año pasado. Por esa razón, Luis Enrique explicó que una de sus prioridades consistió en administrar adecuadamente los periodos de descanso durante la preparación para el duelo ante el Arsenal.
El PSG defenderá el campeonato conquistado la temporada anterior cuando derrotó 5-0 al Ínter de Milán en una final que estableció la mayor diferencia registrada en la historia del torneo.
La final reunirá a dos escuadras que llegan con aspiraciones distintas, pero con el mismo objetivo: levantar el trofeo más importante de Europa.— AP
