Que Estevan Florial esté despertando en Durango era de esperarse. Menos presión en un mercado chico.

¿Que Yadir Drake se adaptó rápido a su nueva plaza? Igual se esperaba. El béisbol tiene que seguir, aquí o en la Comarca Lagunera.

Los Leones siguen con sus esfuerzos para meterse en la pelea en la Zona Sur y, sin echar las campanas al vuelo, los números indican que el equipo, ya desmantelado con respecto del que comenzó la temporada, está jugando más suelto, como adaptado a esta presión de estar en una muy mala etapa.

De los que estuvieron en el roster en la noche inaugural, quedan muy, pero muy pocos. Florial, ahora bateando .364 en seis juegos con Caliente de Durango (.193 en 27 juegos con Yucatán), fue de los que más se esperaba en la cueva, pero simplemente no respondió a esa expectativa.

Y Drake, compilando .444 desde que se fue a los Algodoneros (con las fieras bateó .275 en 34 duelos), era de los más apreciados.

Pero en esta semana que concluyó, los Leones mostraron mejoría. Ante los Diablos pudieron sacar una doble jornada, que no se dio por fallos del bullpen en el segundo partido de ese día. Y ante el Águila se les fue de las manos otro duelo que iban ganando. Contra los escarlatas anotaron seis carreras en sus dos juegos de la doble cartelera, y contra el Águila, en el último, igual. Eso casi no se les había visto.

La ofensiva es la que ya debe mejorar. El pitcheo ha mantenido el buen camino en todo el calendario: es segundo en efectividad colectiva, con 3.76. Los bateadores siguen arrastrando el farol rojo, pues compilan apenas .238, la peor estadística de los 20 equipos.

Lo que se pretende, está claro, es que puedan ser constantes, al menos. Si no se puede ver como una máquina, al menos que despierten, que ayuden al pitcheo.

Los de casa

Ha llamado mucho la atención el aporte, el tipo de juego, que han dado peloteros que con el primer mánager fueron relegados al banco, en aras de que jueguen peloteros como Florial, Wynton Bernard, Edwin Ríos y otros, que ya no están. Ahora, Norberto Obeso va jugando con regularidad y es el primer jugador de “planta” que llega a la cifra mágica de .300 (compila .306). Alonso Gaitán, subcampeón de bateo en 2025, igual se fue de mero suplente al inicio, y ha mostrado seguridad en el oufield y se espera que poco a poco vaya tomando su paso bateando. Marco Jaime, una de las primeras adquisiciones tras el fracaso de la campaña anterior, está jugando más y defensivamente va cumpliendo. A la ofensiva aporta lo que Érik González (.222 y siete impulsadas de la “Marash” por .211 y nueve producidas del llamado “Mago” dominicano).

Las adhesiones de peloteros como Éric Filia pueden servir (es movible a primera base o los jardines). El que está tardando en adaptarse es Simón Muzziatti.

De los que igual comenzaron, Dalton Guthrie y Henry Ramos han aportado, pero bajitos si se compara con otros extranjeros.

Los Leones necesitan un productor de carreras. Unión Laguna dejó fuera a Yusniel Díaz y las fieras lo protegieron de inmediato. Si está sano, podría ayudar. Pero a ojos de muchos, la pregunta de los aficionados es por qué el equipo yucateco agarra meramente jugadores dados de baja por otros equipos. ¿No hay opciones, más allá de este mercado de bajas en la Liga Mexicana?

La Zona Sur se ha dividido claramente en dos partes. Del primero al quinto, equipos que han estado sólidos desde el día inaugural, y ya la cima está en poder de los sorprendentes Olmecas de Tabasco, que van en su mejor punto en varios años, y los Diablos Rojos.

Querétaro, que abre serie este martes, ocupa el sexto lugar con récord perdedor igual que Veracruz (16-23), y en octavo y noveno van Campeche y Tigres (15-22). Eso indica que si Yucatán se embala podría subir en la tabla, y pronto. Campeche va moviendo su róster igual, máxime que se quedó sin uno de sus puntales: el receptor Francisco Peña, de dura lesión el fin de semana pasado en Puebla. Va un dato: Piratas, Tigres y Leones juegan de 4-6 en sus últimos 10.

Necesita con urgencia que el equipo de Hensley Meulens batee al menos para ganar, y que el pitcheo siga así. La rotación ha mostrado solidez especialmente con Yoanner Negrín (cuatro victorias), Ronnie Williams (dos) y Brandon Brennan (una en tres importantes salidas). El “Asere” y Ronnie bien podrían tener a dos o tres victorias más de contar con apoyo ofensivo.

Agregaron ayer al relevista dominicano Eury Ramos, quien estaba a préstamo con el Caliente Durango, donde tuvo buenos números. Podría dar descanso al sobretrabajado bullpén.

Otro dato duro: Yucatán va con 7-17 jugando en casa, y la gente sigue yendo al Kukulcán para verlos en acción. Esa es una asignatura pendiente para “Bambam” Meulens: ganar de locales.— Gaspar Silveira Malaver

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