Para muchos esta última semana de la Feria de San Isidro puede ser la que menos gente meta a los tendidos, pero tal vez sea la que más torerismo y verdad vea en el ruedo de Las Ventas.
José Garrido, torero de arte y valor, cortó la única oreja del festejo del miércoles, donde se vio con una entrega sin medida a Ismael Martín, que, sin tener trofeos en las manos, se vio muy en grande.
Saludó también en su para Samuel Navalón. Se lidiaron toros de Montalvo.
Muy bien toreó de capote Garrido en toda la tarde, tanto en los recibos como en los quites, con preciosas medias de remate. El primero bis de Casa de los Toreros fue un toro con ritmo y clase, sobre todo por el pitón izquierdo, por donde la faena caló más con grandes naturales, enganchados y templados, en dos grandes series. Con la diestra, también dejó grandes muletazos de bello trazo. Una buena labor ante un frío tendido. Tras una gran estocada, creció la petición y paseó una oreja.
Ismael Martín no se dejó nada en el tintero en una completa tarde, de entrega absoluta. Lo mejor lo consiguió en el quinto bis de Fermín Bohórquez. Lo recibió en la puerta de toriles y dejó un gran recibo capotero. Antes, el quinto de Montalvo le volteó muy feo de capa sin consecuencias. Banderilleó muy bien sus dos toros, con un grandioso último par de poder a poder. Vibrante fue el inicio de muleta rodilla en tierra. Quiso Ismael tirar de la embestida, muy entregado, y consiguió grandes muletazos con la diestra. Al natural dejó muletazos muy templados. Una faena de mucho mérito que finalizó por ajustadísimas bernadinas. Dio una vuelta al ruedo tras estocada al segundo intento.



