El bateo superó al pitcheo.
La ofensiva de los Conspiradores de Querétaro fue implacable ante el cuerpo de lanzadores de los Leones de Yucatán, a los que vencieron 7-5 para agenciarse la serie en el Parque Kukulcán.
Los melenudos volvieron a tropezar con la misma piedra de la “otra parte” del pitcheo colectivo y los Conspiradores se lucieron, especialmente el venezolano Yangervis Solarte, quien se dio gusto en la serie y anoche se fue con par de cuadrangulares, a la izquierda y a la derecha, buenos para cuatro carreras impulsadas. Quince hits regaron los de Querétaro.
Mal el resultado de la serie para las fieras: necesitaban barrer para meterse al sexto puesto. O ganarla para estar más allá de ese frío sótano que ocupan en la Zona Sur.
Y todo fue al desolladero desde temprano. Una pesada carga tomada en la primera entrada, en la que Cameron Gann explotó con tres carreras y un total de 43 pitcheos, que pueden verse como demasiados.
Ofensivamente, estos Leones no tienen para responder ataques así. Y pasó una vez más: no pudieron recuperarse. No hay con qué: al equipo le falta ponch, alguien que produzca carreras.
Se pusieron 3-2 gracias a cuadrangular de Dalton Guthrie. Pero en la siguiente, vino el primero jonrón de Solarte, quien vaya que disfrutó ese recorrido por las bases. Fue un bombazo de tres carreras ante Edwin Escobar, a quien lamentablemente le siguen dando la pelota para lanzar, aunque ha probado que no está para estos menesteres. Lo que se celebró con el jonrón de Guthrie se convirtió en abucheos de una afición ya muy inconforme con lo que vive el equipo melenudo.
Con la pizarra 6-4 (hit de Norberto Obeso puso 5-4 y luego Querétaro hizo otra), los Leones llenaron la casa en la octava. Pero Reivaj García fue dominado. Y se diluyó todo. Para colmo, en el noveno otra vez vino Solarte y con su brinquito: palo por el derecho para sellar el marcador.— Gaspar Silveira
