El milagro de las Finales de la NBA será el del Garden. Los Spurs no pudieron siquiera acercarse al suyo y los Knicks de Nueva York, el hazmerreír por varias décadas, armando y desbaratando proyectos fallidos, por fin están en el trono de la NBA.
Viniendo de atrás otra vez, los Knicks se proclamaron este sábado campeones por primera vez en 53 años, tras imponerse 94-90 a los Spurs en el Frost Bank Center de San Antonio y cerrar las Finales por un 4-1 que fue una humillante derrota para las espuelas y su orgulloso equipo encabezado por Víctor Wembanyama.
Jalen Brunson, no podía ser de otra forma, puso la guinda a unas Finales extraordinarias con 45 puntos y entregó a los Knicks el tercer anillo de su historia, después de los de 1973 y de 1970.
Los Knicks ascendieron al trono contra unos Spurs que les habían negado la gloria en las últimas finales de los neoyorquinos, en 1999.
Brunson, el “MVP” de esta batalla, se puso del lado de Patrick Ewing, Walt Frazier y Willis Reed, las máximas leyendas históricas de los Knicks. Ewing lideró la franquicia en los años 90 disputando dos Finales, pero sin ganarla, mientras que Reed y Frazier guiaron al equipo a sus únicos campeonatos de la NBA en 1970 y 1973.
Los Spurs confiaban en poder remontar en esta complicada aventura. Pero para muchos, todo estaba definido desde la memorable remontada de 29 puntos en el Juego 4. El ya famoso “Milagro del Garden” marcó la serie.
Trece de los 45 puntos de Brunson fueron consecutivos en el cuarto periodo, coronando otra remontada. Los Knicks ganaron la serie 4-1, tras remontar desventajas de doble dígito en cada una de esas cuatro victorias. La desventaja fue de 16 el sábado por la noche.
Brunson y los Knicks no se inmutaron. Brunson, como correspondía, cerró con broche de oro. Estableció un récord de los Knicks de puntos en un partido de finales: el anterior era de 38, de Reed contra los Lakers de Los Ángeles en el tercer juego de la serie de 1970. Ahora le pertenece al base zurdo que cambió el rumbo de la franquicia cuando llegó hace cuatro años y quieren que sea una dinastía, lo cual es posible.
Dylan Harper anotó 25 por los Spurs, que recibieron 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones de Wembanyama.
Los Knicks ganaron cuatro series seguidas de visitantes en esta postemporada. Sin embargo, ayer no se sintió como si jugaran fuera de casa: miles de aficionados de Nueva York viajaron a Texas para presenciar un momento que se venía gestando desde hace 53 años. Se sentía que podía ser posible en Texas.
Nueva York quedó al borde de este título tras remontar 29 puntos en el cuarto juego para ganar 107-106 con un palmeo de OG Anunoby a 1.2 segundos del final. Fue la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA y la mayor en cualquier partido de esta temporada, ya fuera de campaña regular o de playoffs. En comparación, una remontada de 16 puntos en este pareció fácil.— AP
