Romelu Lukaku (9), delantero de Bélgica, disputa el balón ayer con el egipcio Ramy Rabia
Romelu Lukaku (9), delantero de Bélgica, disputa el balón ayer con el egipcio Ramy Rabia

Bélgica evitó una derrota en su presentación mundialista al empatar 1-1 con Egipto en duelo del Grupo G, disputado ante 66,775 espectadores, en la ciudad de Seattle.

Los Faraones sorprendieron desde la primera mitad y se adelantaron al minuto 19 por conducto de Emam Ashour, quien aprovechó una desatención defensiva para conseguir su primer gol internacional.

Los Diablos Rojos tuvieron más tiempo la pelota, pero carecieron de claridad ofensiva. Kevin De Bruyne generó las ocasiones más peligrosas, incluida una acción que terminó en el poste a los 53 minutos.

La reacción llegó con el ingreso de Romelu Lukaku a los 66’. Apenas 23 segundos después de entrar al terreno, el delantero participó en la jugada que derivó en el empate. Al intentar cortar un centro desde la derecha, el defensor Mohamed Hany envió el balón a su propia portería para el 1-1.

Lukaku, máximo goleador histórico de Bélgica, reapareció tras una temporada marcada por lesiones y problemas físicos. Su presencia cambió el panorama de un equipo que recordó por momentos las dificultades que sufrió en Qatar 2022.

Rudi García, técnico francés de Bélgica, consideró que el empate reflejó el rendimiento ofensivo de su equipo y admitió que sus jugadores estuvieron lejos de su mejor nivel técnico. También señaló que Egipto y Bélgica son los más fuertes del sector.

Del lado africano, el entrenador Hossam Hassan afirmó que su escuadra estuvo más cerca de quedarse con la victoria.

Los egipcios, que disputan su cuarto Mundial, todavía no han ganado un partido.

Bélgica se enfrentará a Irán en su siguiente duelo, y Egipto buscará mantener las buenas sensaciones ante Nueva Zelanda.— AP

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