Yucatán siempre ha sido una entidad privilegiada por la pasión, cariño y esfuerzo de sus aficionados, varios de ellos afortunados de que, también, han podido aportar para el desarrollo del rey de los deportes.
Y aportar, con mucho más que afición. Algunas veces dinero, con sus fortunas personales y familiares en juego, y otras, respeto.
Tuve la fortuna de ser parte de los muy elegidos para ser presidente del principal equipo deportivo del sureste mexicano, los Leones de Yucatán, pero antes de serlo, viví como aficionado desde que naciera la querida Liga Peninsular, jugada en el Estadio “Salvador Alvarado”, y luego, vimos los primeros pasos de los melenudos en la Liga Mexicana, que, desde 1954 hasta la fecha, han sido parte de la gran historia de la pelota nacional.
Haremos un repaso a la historia, con los presidentes que han tenido los Leones desde su creación. Fueron y han sido yucatecos que han dado todo por esto que se llama béisbol. Sin pasión, esto no sería posible.
Sus fundadores fueron Álvaro Ponce Vidiella y Humberto “Beto” Abimheri, respaldados por la Cervecería Yucateca, en 1954. Manuel Barbachano Ponce los trajo de vuelta para la segunda época en 1970. Ariel Magaña Carrillo, de Isla Mujeres, inició la historia de su familia en el club, adquiriéndolos en 1975, aunque luego se los llevó a Tabasco.
Entonces apareció la figura de Plinio Escalante Bolio, que encabezó a inversionistas yucatecos para traerlos en 1979, y desde allí, no ha habido más cueva para los Leones que Yucatán. En 1983, Romeo Magaña Carrillo asume la presidencia, y vende a los rugidores a la Cervecería en 1986. Entonces, me permiten los directivos ser el presidente, no propietario (nadie creería que yo tuviera dinero suficiente para comprar al equipo), y no fueron años nada fáciles. Ser responsable de un equipo como los Leones nunca será pepita y cacahuate. Te absorbe, pierdes amigos y hasta haces enemigos (¿o como llamarías a quienes en los malos ratos van a gritarte mentadas de madre o pedirte que metas a batear a tu progenitora?) El ingeniero Jesús Medrano Arrieta me releva en el cargo y se involucra con gran pasión en el manejo.
En 1994 venden al club y toma el mando Gustavo Ricalde Durán, que desde antes ya había querido ser domador principal. Viven los Leones parte de sus mejores años, ganando el tercer campeonato de su historia (2006). Pero la vida es corta y Gustavo muere pronto.
Hoy en día siguen los Leones escribiendo la historia en la Liga Mexicana, dirigidos por unos jóvenes empresarios mazatlecos, los hermanos Erick y Juan José Arellano Hernández.
Pero el club nació por el cariño y la pasión de los yucatecos que hemos amado al béisbol y a este equipo que ha dado más de siete décadas de satisfacciones, con cinco campeonatos agregados.
El béisbol tiene una gran historia en Yucatán. Ojalá podamos seguir contándola por mucho tiempo más. Mérida, julio de 2026



