La cuenta pendiente de Egipto en el Mundial 2026 quedó saldada con el triunfo de España por 1-0 sobre Argentina en la final, un partido cuya tensión se vivió con intensidad en distintos puntos del mundo árabe.
En las callejuelas del barrio cairota de Zamalek, aficionados egipcios y algunos españoles se reunieron frente a pantallas instaladas al aire libre. Sentados en sillas de plástico, siguieron cada jugada del encuentro. Salvo algún seguidor con la camiseta de Lionel Messi, predominaban las camisetas y banderas españolas.
El apoyo a España volvió a unir a muchos egipcios después de la dolorosa eliminación de su selección en los octavos de final a manos de Argentina, en uno de los partidos más polémicos del torneo. Sorbos de té, bocanadas de narguile y gritos de aliento a La Roja se mezclaban con el incesante sonido de los cláxones en las calles de El Cairo. Al silbatazo final, la celebración estalló y muchos aprovecharon para fotografiarse con la bandera española antes de abandonar el lugar.
Tampoco faltaron las burlas dirigidas a Messi, a quien algunos aficionados aún recuerdan como el verdugo de los Faraones en la remontada que marcó uno de los partidos más memorables del campeonato.
Peso especial
Para muchos egipcios, la final también tuvo una carga simbólica por el respaldo expresado por integrantes de la selección española, entre ellos Lamine Yamal, a la causa palestina, una postura que el seleccionador egipcio, Hossam Hassan, reivindicó durante la participación de su equipo en el Mundial.
