Jazz Chisholm Jr. conectó un jonrón para romper el empate en la octava entrada y cinco lanzadores de los Yanquis se combinaron para permitir cuatro hits, para que Nueva York superara ayer 2-1 a los Dodgers de Los Ángeles, para dividir su doble cartelera de día y noche.
Cody Bellinger pegó temprano un sencillo productor de una carrera y los Bombarderos ganaron apenas por segunda vez en sus últimos 11 juegos en casa, evitando una barrida de los Dodgers, que tuvieron su primera visita al Bronx desde que ganaron la Serie Mundial de 2024.
Tras la suspensión por lluvia del sábado por la noche, los Dodgers se llevaron el primer juego 8-2, con un juego completo del lanzador Yoshinobu Yamamoto, en el que solo recibió cuatro imparables, el primero de temporada regular en 66 aperturas en las Grandes Ligas.
Siete integrantes del renovado cuerpo de relevistas de Los Ángeles silenciaron a la alicaída alineación de los Yanquis en un juego de bullpen para los Dodgers. Nueva York no logró anotar en la quinta entrada después de llenar las bases sin outs. En total, dejó a 11 corredores en circulación.
Horas más tarde, los neoyorquinos también tuvieron éxito con un juego de bullpen, ya que Ryan Yarbrough, Paul Blackburn y Brent Headrick se combinaron para mantener a los Dodgers sin carreras con tres imparables durante siete entradas, antes de que el bateador emergente Tommy Edman conectara un jonrón con el segundo lanzamiento de Fernando Cruz para abrir la octava, igualando el marcador 1-1. Fue el segundo jonrón de Edman esta temporada y su tercer cuadrangular como emergente.
Después de boletos consecutivos con un out, el cerrador David Bednar (4-3) entró y ponchó a Shohei Ohtani antes de que Chisholm atrapara, en el jardín derecho corto, un elevado del cubano Andy Pagés que puso fin a la entrada.
Con un out en la parte baja, Chisholm conectó una recta de Evan Phillips (0-1) darle el triunfo a los locales.— AP
