Lando Norris puso fin a una espera de ocho meses al conquistar el Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno, gracias a un ritmo dominante y una dosis de fortuna que le permitió regresar a lo más alto del podio.
El campeón defensor partió desde la pole position, pero perdió el liderato frente a su compañero de McLaren, Oscar Piastri, tras pasarse en la segunda curva.
Norris recuperó la punta cuando Piastri perdió tiempo al verse involucrado en un incidente con Carlos Sainz Jr., mientras ambos doblaban al piloto de Williams.
Esa situación permitió que Norris saliera de los boxes por delante de su compañero y, desde ese momento, controló la carrera hasta la bandera a cuadros.
“El auto estuvo increíble hoy. Bien hecho, chicos, increíble. Íbamos volando”, dijo Norris. “Es bonito poder por fin hacerlo por ustedes. Se siente como si hubiera pasado mucho tiempo”.
Piastri abandonó poco después debido a una falla en la caja de cambios, lo que abrió el camino para que Max Verstappen terminara segundo y Kimi Antonelli completara el podio.
A pesar de que Mercedes mostró un ritmo inferior al esperado y de que Antonelli fue penalizado con tres posiciones en la parrilla tras la clasificación, el italiano remontó desde el séptimo puesto para conseguir su noveno podio en las últimas 11 carreras y enviar un mensaje en la pelea por el campeonato.
Antonelli amplió a 50 puntos su ventaja sobre Lewis Hamilton en la clasificación. El británico terminó quinto después de recibir una sanción por exceder el límite de velocidad en boxes.
George Russell pasó prácticamente inadvertido al remontar desde el fondo de la parrilla hasta finalizar séptimo, luego de sufrir problemas al inicio de la competencia.
Norris no ganaba un Gran Premio desde Sao Paulo, en noviembre pasado, aunque este año había triunfado en la carrera sprint de Miami.
