George W. Bush era presidente. El euro acababa de entrar en circulación. Y Ronaldo acababa de conducir a Brasil a su quinta Copa del Mundo.
Han pasado casi 25 años desde la última vez que ningún integrante de los Tres Grandes —Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic— apareció en el Top-10 del ranking del tenis masculino. Djokovic, de 39 años y último miembro del trío que sigue compitiendo, cayó del puesto número 5 al número 12 cuando se publicaron las clasificaciones más recientes el lunes, y es la primera vez desde octubre de 2002 que ni él, ni Federer ni Nadal figuran entre los 10 primeros del escalafón.
Federer y Nadal se retiraron en 2022 y 2024, respectivamente. Federer tenía 41 años cuando se detuvo y Nadal 38.
Lleyton Hewitt era número 1 en octubre de 2002 y —como medida de cuánto tiempo ha pasado— su hijo, Cruz Hewitt, de 17 años, es ahora un profesional en ascenso.
Djokovic sucumbió en la primera ronda del Abierto de Estados Unidos ante el argentino Mariano Navone hace 15 días. Fue la eliminación más temprana de Djokovic en un Grand Slam en dos décadas —desde el Abierto de Australia de 2006— y la primera vez que perdió en su debut en el Abierto de Estados Unidos.
“He estado muy orgulloso de todos los logros del pasado, pero este es el presente”, Djokovic declaró tras la derrota en Nueva York. Los 24 títulos de Grand Slam de Djokovic son dos más que los 22 de Nadal y cuatro más que los 20 de Federer.
Djokovic fue el último de los Tres Grandes en entrar al Top-10, en 2007. Ha tenido un récord de 428 semanas totales como número 1.
Con los actuales líderes Jannik Sinner y Carlos Alcaraz perdiéndose Grand Slams este año por lesiones, y con Alcaraz diciendo que planea tomarse más descansos en temporadas futuras, todavía no está claro si la generación actual tendrá tanta permanencia como los Tres Grandes.
En el nuevo ranking, Sinner, Zverev y Alcaraz se mantuvieron 1-2-3, respectivamente, mientras que Ben Shelton, subcampeón del US Open, subió cinco puestos hasta el número 4.
El panorama estaba un poco más claro en el circuito femenino, donde Elena Rybakina ganó dos de los cuatro Grand Slams este año: el Abierto de Australia y el US Open. La actuación de la kazaja en Nueva York le permitió escalar al No. 1, poniendo fin a la racha de 99 semanas de Aryna Sabalenka en la cima.— AP


