Amigos aficionados…
Esto de la defensa de los derechos en favor de las corridas de toros y en actividades de la tauromaquia se está poniendo de verdad color de hormiga. En Yucatán ya alebrestaron el pandero con resoluciones no tan favorables. Hubo puntos luego vistos como positivos, y otros no tanto, pero va adelante.
Esta semana se asestó un golpe duro en México: la corrida del 39 aniversario de la plaza en Provincia Juriquilla, bastión que quedaba en Querétaro, fue suspendida por orden de un juez ante la petición de Animal Heroes y Peta Latino, que igual tuvieron injerencia en el asunto en Yucatán. Lo que sigue es para que los taurinos se pongan más alertas. Ya tenemos a la Plaza México y a otros ruedos que se quedaron sin dar toros por presiones de agrupaciones animalistas de querer prohibir, cuando, precisamente eso, prohibir, contraviene a lo que dice la Constitución.
Sobre el tema, hay mucha tela de donde cortar. Y uno de los apartados versa sobre el valor de las tradiciones y la cultura. Platicaba con compañeros editores apenas la semana pasada sobre la total diferencia de criterios y percepciones entre México y España: dos de los más grandes eventos deportivos del país europeo, de donde provienen la mayor parte de las costumbres mexicanas y latinas, añadieron la fiesta de los toros a sus agendas. Uno, la Vuelta a España (la tercera del ciclismo mundial tras el Tour de Francia y el Giro de Italia) vio partir una de sus etapas desde el centro del ruedo de la famosa plaza de toros de El Puerto de Santa María, en Cádiz. En el argot taurino, célebre la frase de Joselito: “Quien no ha visto toros en El Puerto no sabe lo que es un día de toros”.
Y dos, en el nuevo circuito de Fórmula Uno construido en Madrid para el Gran Premio de España, la curva principal del trazado fue bautizada como “La Monumental”. Fue un guiño de toda una nación y su magno evento hacia la fiesta de los toros porque su forma semicircular recuerda a una plaza de toros, con sus muros de contención pintados de rojo como si fueran las barreras.
España y México piensan distinto. Allá respetan y mantienen unidas tradiciones, sumando en todos los ámbitos. Aquí quieren prohibir, sin analizar. ¿Cuán complicado es que los que toman la idea de querer abolir los toros se decidan a analizar todo el entorno?— Gaspar Silveira Malaver
