Los Yanquis fueron un verdadero desastre el lunes y están cerca de que su temporada termine en otro fracaso rotundo.
Batearon apenas cuatro hits en el segundo juego de la Serie Divisional (en el primero, sólo tuvieron uno), pero cometieron cuatro errores a la defensiva y, aunque en algún momento se pensó que pudieran hacer algo, fueron presa de un pánico global que las Rayas aprovecharon al máximo para vencerles 5-2. Tampa Bay, el mejor equipo de la Liga Americana este año, pese a un presupuesto raquítico, viaja al Bronx para tratar de acabar allí mismo esta batalla.
La serie, al mejor de cinco partidos, está con Tampa Bay adelante porque sus jugadores sacan todo cada que salen al diamante.
Los Yanquis se ven medrosos en todo. Su as de la loma, Cam Schlittler, no se vio tan dominante, aún así pudo salir bien. Sin embargo, Tampa Bay le anotó cuatro carreras, aunque sólo dos limpias, en cuatro entradas y un tercio.
Las dos carreras cayeron por jonrones de Ben Rice. Del resto, solo sencillos de Cody Bellinger y Austin Wells. Cuatro hits, y cuatro errores: de Jazz Chisholm Jr. en segunda, de Wells en la receptoría (interferencia), de Greg Lombard Jr. en el campo corto y Ryan McMahon en tercera. En el ataque de las Rayas el mexicano Jonathan Aranda fue vital con un par de hits y una carrera anotada. Y Richie Palacios tuvo dos impulsadas en un racimo clave de cuatro en la quinta, que llegó justo después de que los Yanquis dejaron la casa llena.— Gaspar Silveira
