


Saúl “Canelo” Álvarez recuperó el campeonato supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB ) al imponerse el sábado a Christian Mbilli por decisión unánime gracias a un contragolpeo preciso y a una sólida actuación en la segunda mitad del combate.
Los jueces entregaron tarjetas de 115-112, 116-111 y 117-110 a favor de Álvarez, quien le propinó a Mbilli su primera derrota como profesional. El mexicano mejoró su marca a 64-3-2, mientras que Mbilli cayó a 29-1-1.
Álvarez combatió por primera vez desde que perdió su campeonato indiscutido ante Terence Crawford en septiembre de 2025. El tapatío, de 36 años, volvió a convertirse en campeón mundial.
La victoria tuvo un significado que fue más allá del cinturón. Álvarez enfrentó dudas sobre si sus años como campeón habían terminado con la derrota ante Crawford. Frente a un rival invicto cuya presión representaba una prueba de su capacidad para sostener el ritmo de trabajo, Álvarez encadenó combinaciones y encontró la precisión necesaria para tomar el control a medida que avanzaba el combate.
“¡Oh!, es muy difícil de explicar. Es algo increíble”, indicó Álvarez.
La presión y la mayor actividad del francés Mbilli hicieron que la primera mitad fuera competitiva, en particular cuando empujó a Álvarez hacia las cuerdas. El “Canelo” respondió con golpes al cuerpo y contragolpes, y empezó a encontrar mayor éxito en el sexto asalto con un uppercut de derecha y un recto de derecha.
Lo que varió fue el ritmo de los intercambios. Álvarez hizo que Mbilli respondiera cada vez más sus golpes, interrumpiendo los avances del campeón con impactos más limpios.
Por momentos, bajó las manos e invitó a Mbilli a ir al frente, con intercambios desde posiciones en las que podía contraatacar.
Un uppercut marcó el séptimo asalto de Álvarez, y lo siguió con combinaciones en el octavo. La tarea de Mbilli se complicó cuando el réferi Héctor Afu le descontó un punto por un golpe en la nuca de Álvarez.
El jab de Álvarez lo ayudó a controlar el décimo episodio. Mbilli siguió atacando al cuerpo y conectó derechas en el asalto final, pero Álvarez cerró de manera contundente, haciendo que el campeón se tambaleara con un derechazo.
Álvarez atribuyó el triunfo a las indicaciones del entrenador Eddy Reynoso de moverse, boxear y mantener el jab.
“Pidió hacer lo que ‘Canelo’ hace mejor. Y eso fue lo que hice”, indicó.
Consultado sobre si Mbilli lo sorprendió, Álvarez respondió que esperaba a un rival fuerte, pero consideró que había limitado el ataque del campeón.
“Es difícil lanzar golpes conmigo”, enfatizó.
La celebración incluyó un homenaje emotivo a Eddy y a “Chepo” Reynoso, a quienes Álvarez atribuyó haber moldeado su carrera.
La celebración entre lágrimas de Álvarez y el fuerte abrazo con Eddy Reynoso ofrecieron una imagen distinta a su trabajo sereno dentro del ring.
Tras 12 asaltos dedicados a manejar la presión de Mbilli, le costó describir lo que significaba volver a ser campeón.
Sus agradecimientos pasaron rápidamente del logro a las personas que lo ayudaron a alcanzarlo.
“Estoy muy orgulloso, muy orgulloso de mi equipo”, manifestó
También agradeció a su familia, que lo veía desde lejos, y bromeó con que su esposa, que no pudo asistir, le había dicho que no regresara sin el campeonato.
“Gané el título”, recalcó.
Álvarez no asumió de inmediato ningún compromiso con un próximo rival.
“Voy a descansar. Voy a seguir aprendiendo. Voy a seguir trabajando duro”, advirtió.— AP
