Es como si hubiera dos presidentas. Una, de personalidad casi sedada que vemos todas las mañanas en sus conferencias. Y otra explosiva que aparece cuando se apagan las cámaras y los reflectores. La primera apuesta por lucir contenida, calmada, imperturbable. No levanta la voz, no se exalta ni pierde la paciencia. Es la presidenta que se presenta ante el gran público. La segunda es la presidenta que conocen muy pocos. La que a puerta cerrada grita, reclama, se enfurece, se muestra autoritaria, da manotazos, pierde los estribos y desconfía de todos.
Desde hace varios meses, gente que interactúa con la presidenta describe a una doctora Sheinbaum cada vez más irascible, diametralmente opuesta a la que vemos en las mañaneras, los actos públicos y las giras. La verdad no les creía tanto… hasta que el jueves de la semana pasada todo comenzó a confirmarse:
Este contenido es exclusivo para suscriptores
Leer es solo el comienzo
Ser lector es informarte, entender lo que pasa y seguir conectado. Pero ser suscriptor es ir más allá: acceder, descubrir y formar parte.
💬 Si ya tienes una suscripción, solo inicia sesión aquí.
Plan de 12 meses digital
20% de descuento
$549

$439
y obtén una gorra DY
Acceso ilimitado sin anuncios + beneficios del Club DY.
Este contenido es exclusivo para suscriptores
Para leer esta nota, tenemos un plan especial para ti.
Vive los beneficios de ser suscriptor.
Infórmate con calidad.
Hasta 40% de descuento en tu suscripción.
Por tiempo limitado: Edición de aniversario.
Si ya tienes una suscripción, solo inicia sesión aquí.
Semestral digital + Club
$349
349 cada 6 meses

¿Que obtienes?
- Edición impresa en digital
- Acceso ilimitado en sitio web
- Navegación sin publicidad
¿Que obtienes?
- Edición impresa en digital
- Acceso ilimitado en sitio web
- Navegación sin publicidad
Puedes cancelar en cualquier momento
