En lo que lucía como la mejor carrera de Sergio Pérez con Cadillac en la temporada, terminó siendo una más dentro del calendario.
El mexicano había conseguido un buen arranque en el Gran Premio de la Ciudad de México, pero una mala parada en pits y una penalización arruinaron el momento. Cuando las cinco luces se apagaron, “Checo” atacó con su bólido y de la posición 20 alcanzó el lugar 14. Una arrancada espectacular para el tapatío, que finalmente concluyó en la decimosexta posición.
“En general fue una buena carrera, tuvimos una muy buena arrancada, especialmente en esa primera vuelta fue buenísima”, manifestó.
“Luego desafortunadamente tuvimos una muy mala parada, que perdimos todo lo que habíamos ganado”, añadió.
“Debido a un problema con una de las pistolas de cambiar los tornillos de las ruedas, nos hizo perder posición en pista y, a la postre, comprometió nuestra carrera”, explicó.
Pérez se sumó a los pilotos de la parrilla que lanzaron su felicitación a Kimi Antonelli por haberse coronado campeón del mundo y también reconoció la decisión de Toto Wolff por confiar en un volante tan joven.
“Kimi, la verdad, increíble la temporada que hizo, y sobre todo Toto, que confió en él desde el día uno, y a pesar del año complicado que tuvo el año pasado, siguió creyendo en él”, dijo.
Tal y como lo ha hecho a lo largo de la semana, “Checo” manifestó de nuevo su agradecimiento con la afición que nunca deja de alentarlo y más en su Gran Premio 300 en la Fórmula 1.
“Ah, súper, súper especial, un momento único, un momento que los extrañé mucho, de no haber estado el año pasado, estoy muy contento con eso”, agregó.
“Quiero darle mis más sinceras gracias a todos los que han venido hoy y nos apoyaron durante la carrera. Eso es algo que significa mucho para nosotros. Estoy impresionado con lo que hemos conseguido con este coche y espero que podamos mantener esta racha con miras a la próxima temporada”.
