La estadounidense Simone Biles en la viga de equilibrio

Carrera para la historia

Los escasos testigos sabían que iban a presenciar algo especial en el sauna que es el Estadio Olímpico. Karsten Warholm, el descarado vallista noruego, también palpitaba un momento inolvidable. Sus siete rivales también lo presentían.

Resultó ser monumental.

Warholm conquistó una medalla de oro y destrozó su propio récord mundial, uno que hace poco más de un mes había logrado ante sus compatriotas en Oslo.

Resultó ser una obra maestra del atletismo, tal vez una de las mejores carreras de todos los tiempos.

“Ni en mi más loca imaginación lo hubiera creído posible”, dijo Warholm tras parar el reloj con un tiempo de 45.94 segundos.

Hizo trizas el previo récord, por 76 centésimas. La palabra descomunal se queda corta.

Fue una carrera tan vertiginosa que el segundo, el estadounidense Rai Benjamin, también eclipsó el viejo récord de Warholm por más de medio segundo al marcar 46.17.

El tercero de la liza, el brasileño Alison dos Santos, también estuvo a un pelo de romper la previa marca con su crono de 46.72, lo cual hubiera sido un récord mundial hace cinco semanas.

Tres de los cuatro tiempos más rápidos en la historia de los 400 con vallas en una misma carrera.

Hasta el individuo que llegó séptimo entre los ocho finalistas — el estonio Rasmus Magi — figuró dentro del grupo de seis que fijó un récord mundial, continental o nacional en la carrera.

Encuentra su equilibrio

Simone Biles encontró algo un poco más manejable que cargar con el peso del mundo sobre sus hombros.

Un bronce.

La superestrella de la gimnasia estadounidense ganó su séptima medalla olímpica, la segunda en Tokio, con una tercera plaza en la final de viga de equilibrio una semana después de retirarse de varias competencias para tratar un bloqueo mental que le impedía girar en el aire.

El bronce, con el que revalidó el puesto conseguido hace cinco años, la iguala a Shannon Miller como las gimnastas estadounidenses más laureadas.

“Esta se siente mejor que la medalla de bronce en viga de Río porque hice una buena rutina. Estaba nerviosa pero me sentí bien”, dijo Biles.

Doblete olímpico

Elaine Thompson-Herah, la última en la larga lista de estrellas de la velocidad de Jamaica, el país de Usain Bolt, se impuso a sus laureadas rivales en los 200 metros. Completó su segundo sprint olímpico en 21.53 segundos, el segundo mejor tiempo de la historia.

Es la segunda vez en cuatro días que Thompson-Herah gana una prueba de velocidad con un crono solo superado por los intocables récords de la estadounidense Florence Griffith Joyner. Hace 33 años, Flo-Jo corrió los 200 metros en 21.34.

En la pértiga, el sueco Armand Duplantis aseguró pronto la victoria y acabó disponiendo de tres oportunidades para batir el récord mundial de 6.19 metros. Falló los tres y se conformó con el oro y un mejor salto de 6.02.

La alemana Malaika Mihambo, con 7 metros en su último intento, superó a la estadounidense Brittney Reese en la lucha por el oro en el salto de longitud.

Estados Unidos tuvo que esperar para embolsar su segunda presea dorada en atletismo hasta el turno de Athing Mu en los 800 metros.

Y la polaca Anita Wlodarczyk ganó el oro del lanzamiento de martillo por terceros Juegos en fila.— AP

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán