Todos en nuestra vida hemos perdido algo, generalmente cosas de no demasiado valor o algo de dinero en efectivo. El problema surge cuando lo que has perdido y pensabas que apenas servía para nada unos años después resulta que vale miles de dólares, tal como pasa con el bitcoin. Una situación mitad surrealista y mitad problemática, porque recuperar esos activos digitales no siempre es fácil. Por eso, hemos reunido para ti las 4 pérdidas de bitcoins más grandes de la historia.
Pero antes de empezar, conviene recordar algunos datos. Por una parte, la mayor parte de las pérdidas se debe a olvidos de las contraseñas con las que acceder a los monederos. Una situación en la que contar con los servicios de plataformas de trading adecuadas, tales como Bitcoin Up app, siempre hace más fácil mantener el acceso a esas monedas. También hay muchas situaciones en las que un fallo de hardware ha causado esa pérdida, por lo que tener una buena disciplina en lo que a copias de seguridad se refiere siempre es una buena idea. Y dichos estos consejos pasemos a lo divertido, salvo para quienes lo sufrieron.
Millones en la basura
Aunque parece el título de una comedia de los 70, lo cierto es que esta es una de las historias más conocidas en lo que se refiere a las pérdidas de criptomonedas. El perjudicado se llama James Howells y vive en Nueva Gales del Sur. Cuando aquello del bitcoin no era conocido llegó a atesorar más de 7.500 unidades en apenas una semana, pero posteriormente se olvidó de ellos y el disco duro en el que tenía almacenadas las monedas acabó en un vertedero.
Con el despliegue de la cotización de esta criptomoneda, el monedero de Hogwarts actualmente valdría unos 240 millones de dólares, considerando una cotización de unos 32.000 dólares por bitcoin. Importe suficiente como para que el afectado esté haciendo todo lo posible para tratar de recuperarlos. De hecho, ya ha mapeado el vertedero al cual su portátil fue a parar y estima el importe de la búsqueda en unos cinco millones de libras, con un equipo de 25 personas que peinar y en un área de 250 metros cuadrados.
Sin embargo, todos los intentos para tratar de rescatar esas criptomonedas de momento han sido en manos dado que el Ayuntamiento the Newport se opone a hurgar en el vertedero, alegando motivos medioambientales. Ni siquiera la promesa de donar el 25% de las bitcoins encontradas ha sido suficiente para que este cambie su postura.
El traficante alquilado
Nos vamos ahora a Irlanda, donde un traficante de drogas llamado Clifton Collins decidió guardar su fortuna en bitcoins. Durante los años 2011 y 2012 llegó a reunir 6.000 de estos activos, que guardó en 12 monederos físicos con 500 bitcoins cada uno. Hasta aquí todo lo razonable en términos de seguridad.
El problema es que a Collins no se le ocurrió otra cosa que apuntar las claves en un papel y guardar el mismo en una caja de aluminio en una casa que tenía alquilada. Con lo que no contaba es que, en el año 2017 fue detenido por la policía y condenado a 5 años de cárcel por sus trapicheos. Dado que la casa era de alquiler, el dueño desalojo todas las pertenencias de Collins y con ellas las claves que daban acceso a unos monederos que con la cotización antes mencionada hoy tendrían un valor que superaría los 190 millones de dólares.
De todos modos, aunque Collins recupera la memoria esos monederos ya han sido incautados por la Policía irlandesa, que es quién ahora está rompiéndose la cabeza en busca de la forma de acceder a ellos y a la gran cantidad de dinero que contiene. Una tarea que tampoco va a ser sencilla, aunque seguramente el gobierno irlandés ya está manos a la obra, viendo lo jugoso que resultaría descifrar la contraseña de dichos monederos. De hecho, ya ha ejecutado dicha operación sobre otros monederos de criptomonedas de este mismo delincuente, aunque con unos valores bastante más modestos.
Hasta que la muerte nos separe
Nuestra siguiente historia es algo truculenta y todavía está rodeada de cierto misterio. Viajamos hasta Canadá donde Gerry Cotten, CEO y fundador de QuadrigaCX, el mayor Exchange del país, falleció llevándose a la tumba las contraseñas de las 6 billeteras frías en las que se guardaban los activos de la empresa.
El problema es que el fallecimiento de Cotten tardó en conocerse algunas semanas y solo se confirmó cuando los usuarios de la firma no podían realizar operaciones, ante la falta de contraseña. Además, el cuerpo fue enterrado sin autopsia y surgían muchos misterios alrededor de la muerte. Tanto como para que los abogados de los afectados solicitaran la exhumación del cuerpo para verificar que realmente era él. Como referencia, la suma de las criptomonedas afectadas por este misterioso fallecimiento se estimaba cuando surgió el escándalo en unos 180 millones de dólares. Por ahora, el caso sigue su curso y es probable que la iniciativa legal lleve unos cuantos años hasta resolver el misterio, si es que llega resolverte.
El programador sin contraseñas
Nuestra última historia nos lleva hasta Alemania, para hablar del programador Stefan Thomas. La historia no nos resulta desconocida, dado que tiene una buena cantidad de bitcoins y un propietario olvidadizo, que no recuerda la contraseña de acceso a su monedero.
El problema es que esta ofrece 10 intentos para su desbloqueo antes de proceder a encriptar el contenido del mismo, y por ahora lleva ocho. Tal es la situación, que el programador ya da por perdidos los más de 7000 bitcoins que había en su interior, aunque también se mantiene en contacto con diversas firmas que pudieran ayudarle en su cometido. Como referencia, el valor de las 7000 unidades de Bitcoin que Thomas tiene en ese monedero perdido rondaría actualmente los 225 millones de dólares.
(I.S.)

