WASHINGTON (EFE).— El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre los ataques a cargueros en el mar Rojo por parte de los hutíes rebeldes de Yemen, que están causando importantes irrupciones del comercio mundial y podrían desembocar en las subidas de precios.
“Están aumentando tanto los tiempos como los costos de envío para exportadores e importadores y esto podría renovar la presión alcista sobre los precios”, apuntó durante una conferencia de prensa la portavoz del Fondo, Julie Kozack.
Varias navieras ya se han visto obligadas a evitar las rutas en el mar Rojo, donde los hutíes rebeldes de Yemen, defensores de la causa palestina, atacan a los cargueros con destino a Israel.
El mar Rojo, recordó la vocera, representa el 10% de los flujos comerciales mundiales y por ello se están monitoreando de cerca sus posibles implicaciones.
Concretamente, el FMI dispone de una herramienta, Port Watch, una plataforma abierta diseñada para monitorear y simular interrupciones en los flujos comerciales marítimos que busca ayudar a los formuladores de políticas y al público a evaluar el impacto de las crisis comerciales.
Tráfico marítimo
Esta herramienta muestra, por ejemplo, que el tráfico en el Canal de Suez ha bajado 28% año tras año en los 10 días previos al 2 de enero y también muestra que los volúmenes de envío que pasan por el Cabo de Buena Esperanza se elevaron 67%.
“Podemos ver el aumento en los tiempos de envío y las diferentes rutas que se toman en respuesta a la situación actual en el mar Rojo”, señaló la portavoz.
Según Port Watch, muchas economías de Medio Oriente, Europa, Asia y África dependen en gran medida de la ruta del mar Rojo para sus exportaciones e importaciones. Los sectores más afectados son los productos petrolíferos, químicos y minerales no metálicos.
Precisamente el miércoles, los rebeldes hutíes del Yemen afirmaron que sus ataques contra buques comerciales en el mar Rojo no buscan hundir barcos vinculados a Israel, sino obligarles a redirigirse hacia otras rutas para ejercer presión económica sobre el Estado judío y que detenga “los crímenes de genocidio en Gaza”.
Estados Unidos y el Reino Unido derribaron el martes pasado hasta 21 drones y aviones lanzados por los hutíes, movimiento respaldado por Irán, en lo que es el mayor ataque desde que los insurgentes llevan al cabo la ofensiva contra barcos vinculados a Israel, según ha señalado el Comando Central estadounidense.
Doce países, entre ellos Estados Unidos, emitieron una declaración conjunta a principios de enero en la que afirmaban que “los hutíes asumirán la responsabilidad de las consecuencias si siguen amenazando vidas, la economía mundial o el libre flujo del comercio en las vías navegables críticas”.
Durante su gira por Oriente Medio, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, afirmó que estos ataques están “afectando directamente a los ciudadanos, a la carga y a los intereses comerciales de más de 40 países”, mientras que aseguró que generaron la interrupción o el desvío de casi el 20 % del transporte marítimo mundial.



