CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Las remesas se recuperaron y volvieron a superar los 5 mil millones de dólares mensuales en marzo, aunque esas divisas enviadas principalmente desde Estados Unidos por mexicanos y centroamericanos a sus familiares y seres queridos en el territorio nacional registraron una caída anual.
El Banco de México informó que en el tercer mes de 2024 registró ingresos por ese concepto por un monto de 5 mil 20 millones de dólares.
Lo anterior se compara favorablemente con los dos meses anteriores, que tuvieron saldos por debajo de 5 mil millones.
Valmex destacó en un reporte que estacionalmente se observa un incremento significativo en el flujo de remesas durante el tercer mes de cada año, en contraste con los primeros dos meses.
“No fue un monto histórico, puesto que, con relación a marzo de 2023, cuando hubo flujos por 5 mil 194 millones de dólares, representó una caída anual de 3.3%, la primera en lo que va del año. Sin embargo, en el primer trimestre de 2024 se marcó un nuevo máximo para periodos comparables con 14 mil 105 millones de dólares, ante 13 mil 972 de los tres primeros meses de 2023”, enfatizó.
Fue notorio el aumento en el número de operaciones que se realizaron para el envío de dinero desde el exterior a México, pasando de 11.7 millones en los dos meses previos a 13.1 millones, con un promedio de 382 dólares en cada uno, de acuerdo con datos de Banxico.
En efectivo y en especie llegaron al país 464 dólares en promedio, contra los montos de 472 y 505 dólares en enero y febrero pasados.
¿Se acabó el frenesí?
Para BBVA, con el resultado de marzo culmina una racha de 46 meses consecutivos con crecimiento, que duró de mayo de 2020 a febrero de 2024.
“Durante este periodo de frenesí de casi cuatro años, las remesas aumentaron en términos anualizados de 38 mil 800 a 63 mil 600 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento total de 64.1% en estos 46 meses”, destacó Juan José Li Ng, Economista Senior en BBVA Research
Una de las razones, según BBVA, se debe al factor calendario o estacional, pues el jueves y viernes de la Semana Santa de 2024 fue en los últimos días de marzo.
“Esto pudo ocasionar que en esa semana algunas personas no enviaran dinero a sus familiares, por las dificultades para cobrarlas en los países de origen”, dijo.
