CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— El panorama económico de México para 2026 luce desafiante ante la incertidumbre jurídica, la renegociación del T-MEC y el freno en la inversión privada nacional, advirtieron directivos de BBVA durante una conferencia de prensa.
El banco con mayor presencia en el país señaló que el desempeño económico del próximo año dependerá de la capacidad para reactivar la inversión interna, fortalecer el empleo y generar condiciones de certidumbre para los inversionistas, especialmente tras los recientes cambios en el Poder Judicial.
Jaime Serra Puche, presidente del consejo de administración de BBVA, afirmó que “generar certidumbre es un elemento esencial para la continuidad y expansión de los negocios”, en referencia al clima económico y político que podría influir en las decisiones de inversión.
Por su parte, Eduardo Osuna, vicepresidente y director general del banco, destacó que las cifras actuales muestran un estancamiento tanto en la inversión como en el consumo interno, lo que anticipa un escenario retador para el crecimiento.
“2026 claramente va a ser un año complicado de cara al crecimiento, y esto es porque la inversión no repunta”, advirtió Osuna. Subrayó que, aunque la inversión extranjera mantiene cifras positivas, “lo más importante para mover la aguja es la inversión privada nacional”.
El directivo explicó que, sin un repunte en la inversión local, será difícil alcanzar mayores niveles de crecimiento, pues esta variable influye directamente en la creación de empleo y, por tanto, en la capacidad de consumo de los hogares.
“Si no creamos más empleo, será muy difícil que el consumo siga creciendo como lo hizo después de la pandemia. La variable a cuidar son los niveles de inversión privada para ver cómo va a ser 2026”, señaló.
Osuna añadió que México enfrenta diversos cuellos de botella que frenan su desarrollo, particularmente en materia de infraestructura logística y energía, sectores que consideró fundamentales para detonar proyectos de gran escala.
“Lo que realmente cambia la aguja en términos de tamaño de inversión son los proyectos de infraestructura grandes, pues generan empleo y provocan una derrama económica importante”, comentó.
Mezcla elementos
Sobre la renegociación del T-MEC, Serra Puche afirmó que el proceso mezcla elementos racionales e irracionales, sobre todo del lado estadounidense, cuyas propuestas calificó “contraproducentes” para la región.
“La propuesta que han hecho los americanos es absolutamente irracional… Subir un arancel no es bueno para una economía, y eso es particularmente delicado para México, que depende en gran medida de sus exportaciones”, expresó
