Acciones prontas y oportunas
Mario Maldonado Espinosa (*)
Se encendieron focos amarillos en seis municipios del Estado en relación con la contaminación del aire: Motul, Progreso, Tizimín, Ticul, Valladolid y Mérida.
Aunque el aire en esos municipios todavía no es tan peligroso, está fuera de los índices normales. Si no se realizan acciones pronto, la situación puede empeorar. Por eso es importante la medición continua del aire.
La mala calidad del aire produce consecuencias no solo a la salud humana sino que también causa un desequilibrio. Y aunque es responsabilidad de todos los ciudadanos cuidar el aire, son las autoridades las que deben garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano y el derecho a la salud.
Según la Ley de Protección al Medio Ambiente del Estado de Yucatán, es la autoridad la que tiene la obligación de regular, prevenir y controlar la contaminación del aire. Pero también está de más decir que la contaminación del medio ambiente es causada muchas veces por la acción humana.
Dicha ley estatal incluso contiene un capítulo exclusivo sobre la prevención y el control de la contaminación atmosférica. Las emisiones contaminantes a la atmósfera tales como humo, polvos, gases, vapores, olores y ruido no deben rebasar los límites máximos permisibles contenidos en las normas oficiales vigentes.
Preguntas pendientes
De allí los siguientes cuestionamientos: ¿existe una auténtica vigilancia en el otorgamiento de todo tipo de autorizaciones, registros o permisos para emitir contaminantes a la atmósfera aquí en Yucatán? ¿Cómo está el registro de emisiones y transferencia de contaminantes en la entidad?
¿Qué medidas preventivas se han emitido para prevenir o evitar las contingencias ambientales por contaminación atmosférica? ¿Qué se está haciendo para el mejoramiento de la calidad del aire en el Estado?
Por otra parte, la Norma Oficial Mexicana NOM-156-SEMARNAT-2012, obliga a los gobiernos locales a establecer y operar sistemas de monitoreo de la calidad del aire en asentamientos humanos con más de 500,000 habitantes.
A pesar de que Yucatán no cuenta con altos grados de contaminación por su ubicación geográfica y porque el suelo es llano o plano, no por ello podemos decir que estamos exentos de tener un aire de mala calidad.
Y aunque se suele decir que el aire no tiene fronteras, lo cierto es que se tiene que hacer mucho esfuerzo para mantenerlo dentro de los estándares normales, a fin de tener un mejor aire, pero eso solo se consigue con acciones concretas y oportunas.
Los cientos de vehículos que circulan al día, los basureros a cielo abierto, la falta de medidas de mantenimiento de las fuentes fijas de la actividad industrial, la generación de gases, la quema a cielo abierto de cualquier tipo de residuos, entre otros factores, hacen que el aire que respiramos esté amenazado.
Si tomamos en cuenta que los municipios antes señalados son de los más grandes geográficamente y de mayor población del Estado, es necesario pues empezar a tomar medidas desde hoy para que en el futuro se tenga una mejor calidad del aire no solo para los oriundos de estos municipios, sino para todos los yucatecos en general.
Aún estamos a tiempo para evitar la contaminación y contingencias que otros estados de la República padecen y que son causa incluso de enfermedades y merma de la calidad de vida de sus habitantes.
No se puede ignorar la calidad de aire que respira la población. La vigilancia debe ser constante. Es obligación entonces de las autoridades garantizar la calidad de aire ambientalmente adecuado en todo el territorio del Estado.
Se puede vivir dos meses sin comida, y dos semanas sin agua, pero solo se puede vivir unos minutos sin aire. Pasemos entonces de la reflexión a la acción. Trabajemos por un aire más limpio.— Mérida, Yucatán.
mariomaldonadoe@gmail.com
@mariomaldonadoe
Asesor jurídico
