Las distintas fuentes de financiamiento
Fernando Ojeda Llanes (*)
Actualmente se puede ver que se abren en nuestra ciudad gran cantidad de comercios tales como tiendas de autoservicios, restaurantes, lavanderías, etcétera.
En su inicio probablemente son empresas familiares que se financian por la propia familia, ¿pero qué sucede cuando empiezan a tener demanda y es necesario su crecimiento?
Las empresas para crecer requieren de tres fuentes de financiamiento: la primera es retener las utilidades, la segunda es recibir aportaciones de los accionistas y la tercera, obtener financiamientos de terceros.
Lo inmediato
El requerimiento inmediatos de una empresa para el crecimiento es el incremento de su capital de trabajo o las partidas de su activo de corto plazo, tales como inventarios y cuentas por cobrar. Si la empresa está teniendo un crecimiento en ventas, requiere de mayores inversiones en mercancías y, como tiene que dar el servicio para cubrir la demanda, necesita mantener inventarios.
La inversión en este renglón depende del importe de ventas y de la cantidad de artículos que comercialice, de tal modo que de estos elementos y los tiempos de surtimiento de los productos por los proveedores es de lo que depende la inversión.
Una parte del crecimiento en ventas la proporcionan las facilidades de pago que se otorguen a los clientes, por lo que se requiere de inversión en cuentas por cobrar a clientes; la determinación de esta inversión procede de las políticas de crédito que establezca la empresa relacionadas precisamente con los días de crédito a conceder y la probabilidad de pago de los clientes en los nichos de mercado en donde establezca distribuir los productos.
Ya determinados los requerimientos de recursos para el capital de trabajo, se hace necesario un estudio de las inversiones permanentes o activos fijos que se puedan requerir para hacer frente al crecimiento, tales como equipos de transporte, bodegas y otro tipo de bienes.
Las fuentes de financiamiento son importantes, si la empresa está generando utilidades y las retiene pues probablemente tenga reservas en efectivo y pueda hacer frente a las inversiones anteriores. Pero en caso de que no sean suficientes y los accionistas no aporten capital adicional, se requerirá financiamiento de la banca comercial o incluso de los proveedores.
Cuando se hacen las compras de mercancías, dependiendo del volumen y de los tipos de productos, los proveedores de éstas tienen políticas establecidas de financiamiento que pueden ser en plazos de días o meses.
Para tal caso, hay que establecer las líneas de crédito respectivas cumpliendo con las políticas que establezca el proveedor y con los requerimientos de información financiera para que realicen el análisis del crédito que han de proporcionar a las empresas solicitantes.
El financiamiento de los proveedores aparenta no tener cargo de intereses, pero esto es solamente una ilusión porque el dinero no es gratis y si nuestro proveedores están corriendo riesgos al concedernos crédito y nos otorgan dinero a plazos, aunque sea en mercancías, tienen que tener una ganancia adicional por el tiempo en que manejamos su dinero.
Siempre existirá una diferencia entre que compremos de contado o de crédito y esa diferencia nos lleva a determinar la tasa de interés que nos están incluyendo los proveedores en el precio de compra de las mercancías que adquirimos. Por ejemplo, si le compramos a un proveedor en forma constante cada 30 días la misma cantidad de productos y si de pagarle de contado nos hace un descuento del 5%, con una sencilla operación aritmética de multiplicar 5% por 12 nos da una tasa de interés anual de 60%. Esto quiere decir que el proveedor nos está incluyendo en el precio de compra una tasa anual de 60% como interés.
Cuando se trata de este tipo de interés que está oculto en el precio de compra se llama interés implícito, o sea que está perdido, es desconocido y para tomar una decisión necesitamos convertirlo en explícito, o sea, tenerlo a la vista y esto lo logramos haciendo la operación matemática sencillamente demostrada. Esto nos llevará a lo mejor a decidir pagarle de contado y ahorrarnos esa tasa o tomar financiamiento bancario a una tasa menor.
Si requerimos de mayor financiamiento, entonces podemos recurrir al bancario tomando crédito a corto plazo para pagar en los vencimientos en que vayamos recuperando las inversiones en cuentas por cobrar. Si el monto de las cuentas por cobrar lo financiamos con pasivo a largo plazo, tendremos una oportunidad de disminuir nuestro riesgo.
Si se trata de inversiones en equipo, por ejemplo un camión, el financiamiento debe ser a largo plazo, ya sea consiguiendo un arrendamiento financiero o un crédito hipotecario simple en la banca.
Lo que no debemos hacer, porque nos enfrentaría a mucho riesgo, es obtener el dinero para la inversión del camión con pasivo de corto plazo, ya que estaríamos financiando un activo permanente con un pasivo exigible a un menor tiempo que el de la vida útil del bien adquirido. Hay una gran diferencia entre los créditos a corto y largo plazos, pero este es otro boleto que comentaré posteriormente.— Mérida, Yucatán.
ferojeda@prodigy.net.mx
Fernandoojeda.com
Contador Público Certificado. Maestro en Finanzas. Consultor de Empresas
Ya determinados los requerimientos de recursos para el capital de trabajo, se hace necesario un estudiode las inversiones
