Pasivo a corto y largo plazo en las empresas
Fernando Ojeda Llanes (*)
Cuando las empresas adquieren financiamientos utilizan las fuentes tanto de corto como de largo plazo; las normas contables establecen que todo adeudo cuyo compromiso de pago se establezca dentro de un plazo de uno a 12 meses se considere en un balance general de corto plazo; por lo tanto, los contadores lo registran dentro del grupo de estructura de capital de pasivo circulante. Cuando el vencimiento del pasivo es de 13 meses en adelante, se clasifica como de largo plazo y se registra contablemente en el pasivo a largo plazo, excepto la porción de los primeros doce meses o un año en el corto plazo.
Las características de estas fuentes de financiamiento son diferentes, sobre todo tratándose de créditos bancarios; por ejemplo, un crédito a corto plazo podría ser un préstamo quirografario con vencimiento a 60 días, la documentación relativa es firmar un pagaré y ofrecer un aval, solamente estaría respaldado por una solicitud previa de crédito o por una garantía colateral que podría ser un documento por cobrar o una factura pendiente de cobro. Cuando se trata de largo plazo hay diferentes tipos de créditos; por ejemplo, refaccionarios, habilitación o avío e hipotecarios y otros títulos que utiliza la banca.
Este tipo de crédito a largo plazo está respaldado por un contrato que estipula condiciones para las dos partes y se otorgan garantías que se registran en el Registro Público de comercio, de tal manera que quedan a disposición del banco en caso de que el acreedor no pague el crédito respectivo, el bien dado en garantía y registrado no puede venderse porque está condicionado a este contrato respaldando el crédito.
Los plazos de largo plazo tienen situaciones financieras importantes en la posición que guardan en un balance general. Por ejemplo, si se toma un crédito hipotecario a 10 años, a veces los contadores de las empresas cometen el error de registrar el crédito total a largo plazo, cuando las normas de información financiera establecen que el primero año se registre en el corto plazo y los nueve años siguientes a largo plazo.
La parte de largo plazo que corresponde al primer año que se clasifica como de corto plazo, recibe el nombre técnico de deuda circulante de pasivo a largo plazo y los contadores deben tener especial cuidado de que siempre exista en el corto plazo un año registrado, por lo que tienen que hacer los traslados continuos de la porción circulante del pasivo registrado a largo plazo al corto plazo.
Cuando no se realizan las operaciones contables técnicas señaladas en el párrafo anterior, la posición financiera de la empresa no guarda los principios adecuados para calificar una estructura de capital porque los pasivos de corto plazo representan para la empresa un mayor riesgo que los de largo plazo y, por lo tanto, al no registrar adecuadamente la porción circulante del largo plazo estamos señalando un menor riesgo en el balance general.
La contabilización de los intereses y del pago de amortizaciones del capital adeudado son importantes para un control adecuado de las finanzas, los intereses de los créditos bancarios son llamados explícitos porque no está ocultos, claramente se registran en una cuenta de resultados denominada Resultado integral de financiamiento, por lo tanto, son fáciles de controlar. Cuando se trata de créditos a corto plazo, por lo general los bancos cobran los intereses por anticipado, o sea, en el momento de otorgar el dinero del préstamo restan el importe de los intereses del capital solicitado y aprobado. En los de largo plazo, por lo general se estipula que los intereses se paguen mensualmente al vencimiento, por lo que se controlan utilizando una denominada tabla de amortización de capital y pago de intereses, que se formula cuando se está realizando el trámite del crédito respectivo, por lo tanto, los contadores tienen la documentación respectiva para revisar si los cálcu- los relativos están correctos.
Cuando se trata de crédito de arrendamiento financiero de largo plazo, es necesario separar de los cálculos respectivos las porciones de pago que correspondan a capital adeudado y los intereses para que puedan registrarse correctamente las partidas que corresponden a amortización del capital y la de intereses que se llevarán a gastos.
En las finanzas, la administración de los pasivos es tan importante como la de los activos, una mala administración de los pasivos puede traer consecuencias financieras relevantes a las empresas, debe cuidarse que se tenga el flujo de efectivo adecuado para las amortizaciones de capital y pago de intereses a los vencimientos, por lo que deben estudiarse los plazos del crédito respectivo, al mismo tiempo la tasa de interés tiene especial importancia en el costo de capital de las empresas, los bancos por lo general utilizan como base la tasa TIEE y le adicionan unos puntos más por su administración y otros por el riesgo de la empresa; la negociación de las tasas es de vital importancia, pero éste es otro boleto a comentar posteriormente.— Mérida, Yucatán.
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Contador público certificado. Maestro en Finanzas. Consultor de empresas
