La Red Pro Yucatán
Julio Mendoza Ayora (*)
La Red Pro Yucatán (RPY) comenzó sus actividades en 2006 con 17 asociaciones civiles, hoy la integran más de 90 que laboran de manera discreta y desinteresada en diferentes áreas. Promueve valores y derechos fundamentales de las personas participando en políticas públicas, proyectos legislativos, programas educativos, de capacitación, culturales, salud, etcétera.
Ejemplos de su trabajo son el apoyo a niños con cáncer, personas con VIH-sida, pacientes con adicciones, personas en riesgo de suicidio o con capacidades diferentes, busca donantes de sangre, asesora a migrantes, da protección a mujeres en situaciones vulnerables, lucha contra el abuso sexual infantil, acompaña a personas con atracción hacia el mismo sexo, da protección a animales, participa en eventos internacionales promovidos por la ONU y la OEA.
Las agrupaciones promueven y realizan innumerables talleres, conferencias, cursos, campañas con impacto internacional como “Lazo para María Evelia”.
A esas agrupaciones les llama la atención que el pasado lunes 23 Diario de Yucatán (sección Local, página 3) haya publicado una nota titulada “Preocupación por un comité”, que informa de un escrito que grupos LGBTI y varios activistas enviaron al Iepac para manifestar su “rechazo y alarma” ante la inclusión del doctor Salvador González Gutiérrez, presidente de la Red Pro Yucatán y médico psiquiatra de conocida y amplia trayectoria, como integrante de un comité de expertos que integró la autoridad electoral local con una metodología abierta y transparente.
Afortunadamente, el Iepac no cayó en el juego y al día siguiente, también en las páginas del Diario, hizo aclaraciones más que pertinentes.
No obstante, es preciso que la sociedad civil se percate de que estamos ante una reacción desproporcionada y de pánico que varios grupos manifiestan, a tal grado que han enviado sus cartas a medios de circulación nacional de ala izquierda. Una estrategia que se basa en la victimización y el escándalo para ejercer presión sólo funciona en quienes la desconocen.
¿Cuál es el temor? En una democracia como la que tratamos de construir todas las voces deben escucharse. Qué bueno que el Iepac tenga la representatividad que corresponde para integrar el comité que seleccionará (no construirá) las preguntas que deberán hacerse a los candidatos a gobernador en su próximo debate. Que emanen de todos los ciudadanos.
Estimados lectores, tomen nota por favor: estamos atestiguando el primer intento (público) de acotar las opiniones y acción social de quienes integran la Red y de cualquier otra voz que no concuerde con las opiniones de los grupos ya mencionados, y de poco más de un centenar de personas que intentan adueñarse de la condición de expertos en los asuntos de Yucatán.
Solicitan democracia y se autonombran jueces que determinan qué es democracia y quién es demócrata. Sabemos que vendrán nuevos y mayores intentos de censura muy pronto, como está ocurriendo en muchos países de Europa y América.
La Red tiene más puntos en común con los “grupos indignados” que los que los dividen, aunque no lo parezca. Sólo se requiere voluntad para sentarse juntos a construir, evitando los puntos donde las opiniones son aparentemente irreconciliables.— Mérida, Yucatán.
jmend12@hotmail.com
Médico, maestro en Ciencias de la Salud y profesor de la Universidad Marista de Mérida
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae,
