Aniversario 93
Raúl Alcalá Erosa (*)
Con el título del artículo “Basura y Drenaje”, publicado en mayo de 1992, tuve el honor de ingresar a las filas de colaboradores editorialistas del Diario de Yucatán.
Con mucha antelación, siendo adolescente, constituía una gran experiencia ver mi pequeña firma al pie de aquellos tempranos dibujos a tinta china publicitando diversas máquinas y molinos para la molienda de maíz, inventadas y fabricadas por mi abuelo materno, Armín, a principios del siglo pasado, cuya fábrica se encontraba a tres cuadras de este rotativo. Eran tiempos aquellos en que aún se requería de clichés fundidos en metal, obtenidos con base en los dibujos previos, mediante el fotograbado en negativo, para la impresión final.
De estos procesos recibí instrucción de mi padre, quien fue linotipista del Diario en su juventud, antes de fundar su propia imprenta editorial.
Después de aquel primer artículo de los años 90 fui nombrado cronista de los aconteceres sociales y de servicio a la comunidad llevados al cabo por el Club Sembradores de Amistad, A.C., con temas relacionados con las actividades del mismo, lo cual también me tocó repetir siendo luego socio del Club de Leones, A.C., contando siempre con el apoyo de Diario de Yucatán para la divulgación de las obras benéficas, especialmente en el rubro de la discapacidad ocular y motriz.
Animado por mis “cuatro lectores”, como dice don Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, me atreví a escribir mi primer ensayo de cuatro cuartillas, con el título de: “La Leyenda de Hemingway”, donde se narran las obras y andares como corresponsal de guerra en Europa y la prolongada estancia en Cuba del gran escritor de múltiples libros exitosos, entre ellos “El viejo y el mar”, mismo que le hizo merecedor del premio Nobel de Literatura en 1954.
Esta colaboración fue publicada en el Suplemento Cultural dominical del Diario, a página completa, lo cual me impulsó a continuar en esa línea, comprometiéndome a entregas semanales con la correspondiente ilustración de cada caso elegido.
Los temas preferidos de los más de ciento cincuenta con el título de Observatorio se relacionaron con las vidas y obras de los grandes maestros de la arquitectura, pintura y escultura, a través de la historia universal, lo cual me permitió llevar al cabo una estimulante labor viajera de investigación, así como incursionar en el campo de las entrevistas y reportajes en el extranjero, en aquellos tiempos preinternet, utilizando aún las hoy nostálgicas máquinas de escribir mecánicas y luego eléctricas con fax, ahora en la obsolescencia.
Recordaremos siempre con afecto y respeto a quienes hicieron posible el Suplemento Cultural, excelentes escritores ya desaparecidos, como los señores Juan Duch Colell, Fernando Espejo Méndez, William Brito Sansores y Ricardo Daumy, entre otros, que han heredado sus crónicas y ensayos a las nuevas generaciones.
Agradeceré siempre a la estimada familia Menéndez y a todos los colaboradores que en estos días celebran el 93o. aniversario de la fundación del Diario de Yucatán, en cuyas páginas se me ha permitido el privilegio de expresar mis pensamientos escritos durante estos 25 años.— Mérida, Yucatán.
raulae@gmail.com
Arquitecto, escritor e historiador yucateco
