Linda Pino de Cámara (*)
A mis nietos, deseándoles que crezcan en un México mejor
Me he hecho esta pregunta una y mil veces: ¿No siempre hemos anhelado que las cosas cambien para mejorar? Desde que tengo memoria han estado gobernantes del PRI en el poder demostrando una hilera de sistema de gobiernos corruptos que ya todos quisiéramos que cambie; también cuando vino el primer intento de romper la hilera y por fin viniera un cambio, nos emocionamos de que, ahora sí, con Fox mejoraría todo. Tan es así, que recuerdo cómo trabajamos en esa campaña como titanes. Mis años, aún jóvenes, me lo permitieron. ¡Oh decepción! no fue así, el PAN demostró con Fox y luego también con Calderón, ser más de lo mismo. Así lo demuestran el tiempo transcurrido e investigaciones con expedientes abiertos hacia Fox pero que no han llevado a nada, solo a impunidad y complicidad con Calderón. La tristeza ante este sistema de gobiernos corruptos que no cambia ha llegado hasta lo desesperante. ¡Ah, la partidocracia! Llegan y se coluden entre partidos, entre moches por aquí y enormes moches por allá y con grandes empresarios para hacer de las suyas, para terminar sus gobiernos con inmensas fortunas personales entre ellos y con pensiones de millones de por vida como expresidentes del país donde no pasa nada. Con cargo al erario por supuesto.
Pudiéramos decir que todo esto ya es inaguantable. Ver todos los días cómo las cosas en nuestro país no mejoran sino todo lo contrario, cada vez hay más desfachatez al desfalco del erario, ¡sin que pase nada! Es una verdadera locura querer seguir así. Desde tiempos pasados, recordemos, de los grandes robos que hasta hoy estamos pagando y así seguiremos por muchos años más; tenemos un ejemplo y está como una muestra el Fobaproa; ahora, está impune otra fuga millonaria: La Estafa Maestra, donde casi 7 mil millones se fueron a las manos de muchas personas “listas”, funcionarias y funcionarios públicos a quienes no se les ha responsabilizado de nada, ¡ahí siguen tan campantes! Y del caso Odebrech, lo mismo, los gobernadores ladrones también, etcétera. Es la danza de los cientos de miles de millones desaparecidos o bien acomodados y repartidos entre funcionarios públicos corruptos.
Y no sólo el erario que se va como golondrina viajera a los bolsillos de ladrones políticos y de personajes de cuello blanco todos impunes, ¿qué podríamos pensar del crimen organizado? Matanzas en gran parte del territorio mexicano, desapariciones, droga, armas, muerte y sangre por doquier.
A nosotros en Yucatán no sé qué ángel nos protege pero a nuestros vecinos de Cancún, Quintana Roo, es el escándalo, los muertos y la inseguridad lo que los abraza. ¡Están acabando no sólo con el turismo, industria sin chimeneas, sino con México entero —ya amolaron el petróleo— y nadie hace nada! ¡Seguimos pagando los gasolinazos!
Lo único que podemos hacer los ciudadanos de a pie es votar. Nuestra única arma permitida para acabar con todo esto es nuestro voto. De ahí la importancia que tiene un voto bien razonado y de conocimiento. Y de lo perjudicial que se vuelve para México lo que es un voto manipulado, ligero, influenciado, equivocado o comprado. ¡Y el peor es el voto no respetado! ¡Y ésta que viene es la madre de todas las votaciones! ¿Como no preocuparnos? Si esta oportunidad de cambio, yo al menos, no la volveré a ver.
Me vuelvo a preguntar, ¿Así queremos seguir? Con gobiernos del PRI y del PAN que van y vienen y solo ofrecen acabar con la impunidad y el saqueo, las matanzas y la pobreza, los moches y la degradación en la que ya vivimos, la carestía, los mirreyes, los compadrazcos y los gasolinazos… ah sí, me parece que uno de los candidatos que no milita ni en el PRI ni en el PAN está ofreciendo frenar la impunidad, barrer, desde Los Pinos las escaleras, de arriba hacia abajo. Ha presentado un plan de trabajo bien conformado con un gabinete muy atractivo desde mi punto de vista, para llevar un gobierno que trabajaría para todos en forma más equitativa, austera en sus sueldos y que dice no a la corrupcion. Viene de la izquierda (Ouch y Wau).
La gente de 28 estados de la república lo ha llevado a ser el puntero en las encuestas de candidatos a la Presidencia de la Republica. Entre los cuatro estados restantes donde AMLO no va a la cabeza en las encuestas está Yucatán. He estado leyendo mucho y revisando, que la vida de López Obrador no ha sido de lujos como nos cuentan sino cómoda sí, de trabajo, pero austera en comparación de muchos políticos a ese nivel. Vive en una casa cómoda y agradable, como la mía o la tuya, querido lector o lectora.
Siempre dedicado a la política porque es su profesión. Es licenciado en Ciencias Políticas y Asuntos Públicos. Como cosa rara, no posee riqueza escandalosa, no se le ha comprobado porque no la hay, aun cuando ha estado inmerso en el desempeño público desde siempre. Si tuviera algún pelo en la sopa en ese sentido ya lo sabríamos con seguridad. Andrés Manuel López Obrador, el político, el escritor, el que ya viudo se volvió a casar con una mujer inteligente con quien tiene un hijo adolescente, sin duda una buena persona, escritora también; el hombre que ya en dos ocasiones quiso ser presidente y no llegó (o no lo dejaron llegar) me ha llamado mucho la atención.
Desde joven ha sido insistente en su sueño político de hacer de México algo diferente. Un México sin impunidad y sin tanta miseria. He buscado mucha información procurando sea información veraz y no la que viene tendenciosa y con engaños. Encontré que desde su primer intento de llegar a la presidencia (2006) y luego en el segundo (2012), en ambos se vertió mucha falsedad, como puede ser la que fabricó un consultor español traído exprofeso para esos efectos de manchar la imagen del tabasqueño con la idea de que sería un presidente como Chávez en Venezuela y muchas otras falsedades venidas desde otras fuentes, tal vez de adversarios políticos, pero es precisamente el mismo personaje español, un tal Antonio Solá, quien ha confesado que toda esa información fue diseñada “desde un escritorio”. Así, como se planea un edificio. Se dibujó un monstruo de Frankenstein. En estas elecciones, a las ideas comunistoides o populistas que se le achacan —habría que ver qué es el populismo— se añaden las llamadas “fake news” o noticias falsas, como muchos vídeos editados del Papa, unos falseando su voz, otros sacados de contexto y con discursos que pronunció en otros países el Santo Padre, que han hecho mella, sin embargo, a una población católica en su mayoría. A pesar de toda esa basura noticiosa a la que se le puede añadir la mala publicidad que utilizan muchos periodistas y conductores de programas de la radio y la televisión que han amasado verdaderas fortunas al venderse y propagar solo lo que conviene a quienes les pagan; lo que coloquialmente se conoce como “chayote”.
Pues aún con todos esos intentos de desprestigio, hay 28 estados que esta vez no se la creyeron y han expresado que darán su voto por Morena. Debo confesar que antes de mis investigaciones sobre el personaje AMLO, me parecía repulsivo e inaceptable de “bote pronto”. Me trague año tras año las mentiras divulgadas acerca de él y solo verlo me producía cierta náusea, como resultado de toda aquella maliciosa información sobre él recibida y asimilada en mi subconsciente; sin embargo, me cuestionaba mucho ver desde el comienzo de la actual contienda electoral por qué había tanta gente que lo aceptaba como el mejor, como su favorito para ser el próximo presidente. Leía comentarios de gente de otros estados y me preguntaba por qué se expresaban tan bien de López Obrador a quien yo veía como a Satanas.
Fue allá, ante mí hartazgo hacia todo y todos aquellos políticos y políticas que me parecían ser más de lo mismo, y ante mi angustia de no hallar por quién votar en ese abanico tan pobre de electores que se me presentaba, cuando empezó mi investigación seria y amplia sobre el personaje AMLO y todo lo referente a él y su campaña, y todo cambió de panorama. Buscamos información sobre el personaje en analistas serios y no nos quedamos con los “chayoteros”. En esta brega, se aprende a espulgar la información y se reconoce quién es quién. Me cuestionaba mucho algunas cosas y también algunos personajes metidos en ese partido nuevo aún, pero se aprende —más que comprender— que en el México político de hoy, tienes que incluir de todo si no, no te permiten estar dentro de la jugada; lo resumo así: entendí que es algo así como la parábola del trigo y la cizaña.
No puedes arrancar la cizaña antes de tiempo porque acabarías también con el trigo; hay que esperar los tiempos.
Hablando de tiempos, me pregunto ¿quiénes en Yucatán, mi querido estado, se han tomado el tiempo de investigar y ver desde todos los ángulos al verdadero Andrés Manuel López Obrador? Aquel que muy probablemente, si no lo matan antes o de nuevo le roban la elección, será el Presidente de la República. ¿Quiénes son los otros contendientes? La repuesta que dé cada uno de mis coterráneos es importante no sólo para mí, sino para ellos mismos y para todos. Porque juzgar es fácil pero conocer y reconocer a los personajes de la política es difícil; hay mucha basura oculta que nubla la vista, hay mucho dinero que cubre y tapa las fechorías, por eso se necesita mucha sagacidad, se necesita dejar de pensar en nuestro nivel de confort muchas veces, se requiere mucha humildad y empatía con el que menos tiene, se invierte tiempo y esfuerzo. Pero quien busca, encuentra. Buena suerte yucatecos.— Mérida, Yucatán.
lindapinodecamara@hotmail.com
Escritora
