(Foto: Megamedia)

 

Ejercer nuestra responsabilidad ciudadana

Mario Maldonado Espinosa (*)

Se acerca el día de la jornada electoral y aún estamos inmersos en encuestas tras encuestas, que por cierto tres días previos a la elección y hasta la hora de cierre de las casillas queda estrictamente prohibido publicar, difundir o dar a conocer por cualquier medio de comunicación.

El elemento que sin duda resultó un activo en esta campaña electoral es el uso de las redes sociales, no hubo minuto alguno en estos casi 90 días en el que no vimos información de los candidatos, unas verdaderas, otras para difamar y calumniar a tal o cual persona o partido, y hasta a los seguidores de éstos; a esto se le suma los cientos de “memes” al día por alguna situación de la campaña o de los debates organizados.

Lo que sí parece preocupante no es el uso o abuso de la aparente información en los medios digitales, sino la actitud de muchas personas que descargaron toda su ira y rencor para defender su causa o sus candidatos. Muy preocupante el lenguaje verbal utilizado en el que faltaron la tolerancia y el respeto como modo de convivencia entre las personas.

Tal parece que las redes sociales fueron el escenario en donde se desató toda serie de pasiones y enfrentamientos, y ni qué decir de los perfiles falsos que son creados para armar esta clase de guerra sucia.

Pues bien, dejando a un lado estas cuestiones, y aunque nos quedan todavía unos días, es el momento de ir pensando de manera seria en ejercer nuestra responsabilidad ciudadana de acudir a las urnas; solo participando y votando manifestaremos nuestra opinión en la construcción de un mejor país y estado.

Todos somos corresponsables del destino de nuestra nación, pues son los ciudadanos los que al final de cuentas decidimos con nuestro voto a quiénes les daremos el poder.

Que prevalezcan las propuestas. En campaña resulta fácil prometer, dar aquí, dar allí, pero tenemos que tener mucho cuidado con aquellas falsas promesas, más si éstas son de corte populista que al final de cuentas puedan llevarnos a un desastre nacional.

Es momento de valorar lo que se dijo en materia de empleo, salud, trabajo, vivienda, desarrollo, medio ambiente, desarrollo tecnológico, pero también a quien se compromete a erradicar en serio la corrupción como un mal que tanto daño causa a la sociedad.

Llegó el momento de pensar con inteligencia y valorar bien el voto, dejar a un lado las descalificaciones, los pleitos estériles, las agresiones, los apasionamientos partidistas y las divisiones, para dar lugar al voto razonado.

No sé, pero causa mucha tristeza cómo antes había respeto entre las personas que desde hace años se conocían y por causa de las campañas político-electorales se han enfrentado de manera tan violenta, que parecen actitudes irreconciliables.

No dejemos que el desprecio hacia los demás y sus ideas se impongan, aunque parece que algunos de repente hubieran tenido amnesia política sobre su pasado, sobre su forma de pensar, de actuar, su complicidad u omisión, no por ello se tiene el derecho a juzgarlos y desacreditarlos de manera tan encendida. Es allí donde precisamente se debe echar mano a la inteligencia y el razonamiento, saber discernir quién persigue de verdad un cambio para mejorar las cosas y quién por el contrario busca su propio bienestar personal en lugar del interés de los demás.

Por la tranquilidad de los 106 municipios del estado, por las familias, por los niños y las generaciones que vienen, hay que participar de manera responsable; si alguien en estos días quiere comprar tu dignidad como persona, no les hagas caso y denuncia; si alguien te ofrece el “cielo y las estrellas”, ten en cuenta que es imposible y lo han ofrecido anteriormente. Cuida tu credencial, como el tesoro y el instrumento más importante que hoy tenemos los ciudadanos.— Mérida, Yucatán.

mariomaldonadoe@gmail.com

@mariomaldonadoe

Asesor Jurídico

 

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