Razonando nuestra fe
Emmanuel Sherwell Cabello (*)
Todos y cada uno debemos participar y cumplir con la obligación moral de elegir a nuestros gobernantes y legisladores, de discernir personal y comunitariamente, de actuar activamente en la vida cívica y política de nuestra sociedad.
En efecto, participar en la vida cívica y política de nuestra comunidad y sociedad es una obligación ciudadana y de todo cristiano que no podemos ni debemos obviar.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), institución religiosa conformada por los obispos mexicanos colegiados, ha expuesto que en el escenario concreto que vivimos, cuando los valores fundamentales palidecen, es preciso hacer el esfuerzo de un discernimiento crítico que nos permita optar en conciencia por quienes puedan realizar en lo posible el auténtico bien común.
El bien común comporta tres grandes elementos: el respeto y la promoción de los derechos fundamentales de la persona y de la familia; la prosperidad o el desarrollo de los bienes espirituales y temporales de la sociedad; y la paz y la seguridad del grupo y de todos sus miembros.
Construir una sociedad más justa y cimentada en el bien común es responsabilidad de todos y conlleva elegir personas que vigilen que se cumpla la justicia y sea bien administrada.
Elegir personas idóneas, que empleen bien el dinero público, atendiendo a lo más urgente y necesario para el bienestar económico y social.
Optar en conciencia significa escoger aquella posibilidad de mayor bien, significa cumplir con tus obligaciones temporales, con tus deberes con el prójimo y sobre todo con tus obligaciones con la sociedad.
En las próximas elecciones se renovarán más de 3 mil cargos públicos en 30 entidades federativas, incluyendo al presidente de la república, a los senadores, a los diputados federales, a nueve gobernadores, a más de 1,000 alcaldes y una parte importante de diputaciones locales.
Existe el deber y el derecho de implicarnos en todo sentido en las próximas elecciones, y no podemos rehuir a las exigencias objetivas del bien común, principalmente en la defensa de los deberes y derechos de la persona humana.
Optar en conciencia es aspirar a una visión y vivencia lo más cercana posible a los valores del Evangelio.
Seminarista católico
