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Otorrinocomentarios

Mario Alberto del Villar Cervera (*)

El agua que entra por los oídos, sale de la misma forma en condiciones normales. No obstante, algunas circunstancias hacen que el agua que entra, encuentre dificultad para salir; ejemplo de esto son los conductos muy estrechos y, si además, son sinuosos (con curvaturas importantes), peor.

Si concomitantemente existe un tapón de cerumen (cerilla), éste tiende a atrapar agua, que por sus características calcáreas, pueden irritar la fina piel del interior de nuestros oídos, propiciando así, un reblandecimiento y una inflamación consecutiva. Por desgracia, nuestros litorales y mantos acuíferos se encuentran cada vez más contaminados y, nuestras piscinas, a pesar de los antisépticos que se les vierten, también. Por todo ello, es importante evitar la entrada de agua a los oídos. Los tapones para nadar no garantizan al cien por ciento esta prevención. Un poco de aceite para bebé antes de nadar puede proteger. Asistir con el especialista en otorrinolaringología para quitar cualquier tapón de cerumen, también resulta benéfico. Cuidemos nuestros oídos.

Otorrinolaringología. Niños y adultos. Consultorio423. Star Médica. Teléfono 196-1514.

 

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