Penosa presencia
Patricia McCarthy Caballero (*)
Indigna ver a niños enjaulados en la frontera, rehenes de los delirios de grandeza de un gobernante. Indigna saber que niños con cáncer en Veracruz fueron tratados con agua en lugar que con medicinas por la enfermiza voracidad de un gobernador. Indigna ver recién nacidos en el Hospital de Tekax nebulizados con cajas de cartón, como animales.
Javier Duarte de Ochoa desvió decenas de millones de pesos en entramada telaraña de empresas. La verdad, como siempre, salió a la luz, y el exgobernador se enfrenta a la Ley por su desmedida ambición. No se espera, sin embargo, justicia, mientras su cómplice se gasta lo robado, paseando campante en Londres.
Ese mismo mecanismo se replicó en Yucatán. Se acaba de revelar que sólo en 2015 la Secretaría de Salud estatal pagó 160 millones de pesos a 60 empresas. La dependencia solicitaba estudios sobre diversas enfermedades a empresas con giros totalmente ajenos a la investigación científica.
Así, una compañía que se dedica a fumigaciones y control de plagas hizo un estudio sobre una bacteria que se transmite al tocar heces fecales humanas. Otra empresa que, según se señala en su acta constitutiva, se dedica a la comercialización de pescados y mariscos investigó sobre los yucatecos que tienen pie zambo.
Constructoras, despachos que diseñan portales “web”, exportadoras, casas bursátiles, compañías que instalan páneles solares o reclutan personal… a esas empresas el gobierno de Yucatán les pagó más de un millón de pesos por estudios relacionados con la salud. A la inversa de la estafa maestra de Duarte, el entramado yucateco fue más burdo al recurrir a compañías totalmente desconocedoras del giro. Un insulto a la inteligencia de los ciudadanos. Un alarde de soberbia.
La corrupción y la injusticia indignan. Pero cuando éstas afectan a niños, aún más. Los 160 millones de pesos pagados en 2015 en estudios a empresas ignorantes del tema no es un simple caso de desvío de recursos públicos, es un hecho criminal que ha puesto la salud —y la vida— en riesgo de miles de yucatecos. La ambición de esta casta gobernante se ha demostrado de nuevo, no tiene límites. ¿Nuestra paciencia sí? Hay situaciones que no debemos dejar que continúen. Y ésta es una de ellas.— Mérida, Yucatán.
frentecivicofamiliar@hotmail.com
Integrante del Frente Cívico Familiar
En Yucatán, se acaba de revelar que tan sólo en 2015 la Secretaría de Salud estatal pagó 160 millones de pesos a 60 empresas…
“Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen”
—Willy Brandt (1913-1992)
Político alemán
Proverbia.net
